02-09-2014
A medida que se intensifica el debate en torno a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) después del 2015, la OIT promueve el modelo de cooperativa como un instrumento esencial para fomentar el desarrollo sostenible. Los valores y principios que rigen las empresas cooperativas responden a las cuestiones apremiantes del desarrollo económico, la protección del medio ambiente y la justicia social en un mundo globalizado.

El año pasado, el Sector de Cooperativas de la OIT (COOP) realizó una encuesta entre el movimiento cooperativista internacional para la contribución del modelo empresarial cooperativo al desarrollo sostenible, la percepción de los actores de este movimiento sobre el debate en torno a la agenda de desarrollo post 2015 y el papel que deberían desempeñar las cooperativas a este respecto.

Los resultados de la encuesta muestran que las cooperativas contribuyen a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible gracias a acciones concretas y a la participación a nivel local.

El informe completo aún no ha sido publicado. Sin embargo un documento de orientación política señala que las cooperativas con frecuencia están presentes donde los proveedores privados o públicos no tienen la capacidad o la voluntad de llegar.

Las cooperativas desempeñan un papel fundamental en la asistencia sanitaria y social, en el acceso a los servicios financieros, así como en el suministro de agua y energía en las zonas rurales de muchos países.

Además contribuyen a relaciones comerciales y cadenas de valor más inclusivas y equitativas a través del ejercicio de formas alternativas de comercio, como el comercio justo, y al favorecer el desarrollo de una economía con baja emisión de carbono gracias a enfoques innovadores.

Cómo las cooperativas apoyan los ODM

En primer lugar, las cooperativas pueden desempeñar un papel importante en la reducción de la pobreza. Mientras que las cooperativas de ahorro y crédito facilitan el acceso de sus miembros al capital económico, las cooperativas agrícolas ayudan a los agricultores a acceder a los medios de producción necesarios para cultivar la tierra y criar el ganado y los ayuda a procesar, transportar y comercializar sus productos.

En Etiopía, se estima que 800.000 personas en el sector agrícola generan la mayor parte de sus ingresos gracias a las cooperativas.

En Egipto, 4 millones de agricultores obtienen sus ingresos de la venta de los productos agrícolas a través de las cooperativas de comercialización.

En segundo lugar, las cooperativas son grandes empleadores. En el mundo, emplean al menos a 100 millones de personas. Se estima las empresas cooperativas aseguran los medios de subsistencia de cerca de la mitad de la población mundial. Las 300 cooperativas más grandes del mundo tienen ingresos colectivos de 1,6 billones (millones de millones) de dólares, cifra comparable con el PIB de España.

Influencia directa e indirecta

Las cooperativas tienen un impacto sobre el empleo en diferentes niveles: emplean trabajadores directamente y promueven el empleo indirectamente al crear oportunidades comerciales y mejorar las condiciones de los mercados. También tienen una influencia sobre las personas que no son miembros de las cooperativas pero cuyas actividades profesionales están estrechamente vinculadas a las transacciones con las cooperativas.

En fin, las evidencias recientes muestran que los empleos en las empresas que son propiedad de los trabajadores tienen menos probabilidades de verse afectadas por las desaceleraciones cíclicas y que estas empresas tuvieron un mayor nivel de estabilidad del empleo durante la reciente crisis económica.

En tercer lugar, las cooperativas contribuyen al logro de la igualdad de género al ampliar las oportunidades de participación de las mujeres en la economía local. Por ejemplo, 49 por ciento de los miembros de Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado está constituido por mujeres, mientras que 39 por ciento ocupa cargos directivos, en comparación con 6 por ciento en las empresas que no son propiedad de los trabajadores.

Al mismo tiempo, la presencia femenina en los consejos de administración de las cooperativas financieras puede llegar a 65 por ciento en un país en desarrollo como Tanzania.

Asimismo, las empresas cooperativas ofrecen oportunidades para grupos específicos como los trabajadores informales al facilitar la transición a la economía formal. Pueden ayudar también a los migrantes o a los trabajadores domésticos a salir de la pobreza y encontrar oportunidades de trabajo decente.

Por ejemplo, la Cooperativa Bella Rica en Ecuador formalizó a los trabajadores en la minería de oro artesanal y a pequeña escala, muchos de ellos trabajadores migrantes, ofreciéndoles un contrato de trabajo adecuado y ayudándolos a hacer valor sus derechos sobre los minerales extraídos.

En fin, el informe destaca la necesidad de incluir el Programa de Trabajo Decente de la OIT en el debate sobre la agenda de desarrollo post 2015. Las cooperativas, al crear millones de empleos decentes en todo el mundo, pueden desempeñar un papel fundamental en la contribución de la OIT a la agenda.

Actualidad Laboral / Con información de la OIT