Perspectivas
El auto-revolcón


El presidente Nicolás Maduro ha anunciado que el próximo primero de mayo dará otro revolcón económico (¿...?).

Les confieso que mi primera reacción fue soltar una carcajada... (¿Otra?), pero de inmediato esa reacción inicial, totalmente infantil, dio paso a sentimientos de angustia e indignación que aún perduran en mi mente y en mi alma.

Dicen que la angustia es principalmente producto y consecuencia de la incertidumbre, por lo que no me extraña que todos o casi todos los venezolanos suframos de una gran angustia todos los días. Con ese sentimiento ya he aprendido a vivir así que no me voy a extender, aunque lo voy a tocar brevemente al final de este artículo.

El sentimiento que me empieza a molestar insistentemente, a fastidiar y me tiene ya muy molesto es el de la indignación que me causa saber que el presidente Maduro sabe que el revolcón se lo tiene que dar a su propia administración para que de una vez por todas cese la corrupción, para que de una vez por todas cese la violencia y los asesinatos, para que se destierren lo odios creados de manera artificial para dividir a la sociedad venezolana y hacerla controlable y manipulable, para que cese la improvisación y principalmente para que todos aquellos que creen que el comunismo o como quieran llamarlo (socialismo del siglo XXI), salgan de una vez por todas de puestos de gobierno y se le dé paso a una nueva generación de pensadores que con sensibilidad social y de bienestar público creen y desarrollen políticas que tengan como primer objetivo generar riquezas en beneficio de toda la colectividad y no solamente de un grupito de privilegiados.

Cuando pienso que el presidente Maduro el primero de mayo va a seguir tomando medidas que tendrán como objetivo empeorar la situación económica del país a través del control aún mayor de la economía, pienso en mis padres jubilados, en mis familiares trabajadores, en mis empleados y socios, en mis clientes, y en todas aquellas personas que de alguna u otra manera me importan, y me preocupa enormemente su futuro. La verdad es que no estoy seguro que Venezuela aguante otro revolcón económico.

La solución es crear y desarrollar un modelo que genere riqueza y que lo haga en beneficio de la colectividad un capitalismo con fundamentación social. El comunismo nos lleva al fracaso total, a la pobreza extrema, está demostrado y lo estamos viviendo en carne y hueso.

Juan Carlos Varela / Abogado

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