Thomas Rutledge, consejero delegado del grupo de cable Charter Communication, se ha convertido en el ejecutivo mejor pagado de Estados Unidos en 2016 con una astronómica cifra de 98,5 millones de dólares que multiplica por seis el salario del año anterior. El pasado ejercicio fue especialmente intenso para Charter, que en 2015 abordó la compra de Time Warner, y su máximo ejecutivo se vio recompensado con una retribución variable que supera con mucho su sueldo fijo de 2 millones de dólares.

Desglose

Su caso es el mejor ejemplo de cómo se han fortalecido los salarios de los grandes consejeros delegados americanos durante un ejercicio en el que la retribución variable, en forma de bonos en efectivo, paquetes de títulos o pago en opciones sobre acciones (stock options), ha vuelto a brillar. Siguiendo con Rutledge, sus emolumentos de 2016 se desglosan así: 2 millones de salario fijo;7,7 millones en bonos y otros pagos que excluyen acciones; 10 millones en títulos de la compañía; 78 millones en opciones; y más de medio millón en pagos en diferido y planes de pensiones.

Las retribuciones variables de los grandes ejecutivos, que en la mayoría de los casos suponen más del 90% del sueldo, se han visto impulsadas por dos razones fundamentales. Por un lado, las grandes empresas americanas cerraron un ejercicio mejor del previsto, marcado por una recuperación del consumo que se intensificó en la recta final del año.

Por otro, las operaciones corporativas anunciadas en 2015, un ejercicio intenso en transacciones, se reflejaron en las retribuciones del año siguiente. Estados Unidos selló en 2015 casi diez mil operaciones valoradas en 2,26 billones de dólares, una cifra histórica que ha disparado la nómina de muchos consejeros delegados, según se refleja en un exhaustivo análisis de The Wall Street Journal sobre los ejecutivos mejor pagados.

Las reorganizaciones internas también marcaron la tónica. Hewlett-Packard, por ejemplo, culminó en 2015 su separación en dos, HP Enterprises y HP Inc, lo que multiplicó las nóminas de sus principales responsables, Margaret Whitman y Dion Weisler, respectivamente.

La retribución en forma de opciones sobre acciones fue, además, una manera de blindar a los primeros ejecutivos. Así, el consejero delegado del grupo de cosméticos Estée Lauder, Fabrizio Freda, multiplicó casi por tres su retribución en 2016 gracias a un premio de 37 millones en forma de acciones que busca retener a un directivo que, desde que llegó a la compañía, ha elevado un 50% las ventas.

Los pagos en títulos fueron también comunes, lo que explica que algunos de los consejeros delegados mejor pagados apenas lleven un año como máximos ejecutivos. Son los casos de Alex Molinaroli, que dirige el nuevo grupo creado tras la fusión de Johnson Controls con Tyco; de Thomas Dooley, presidente interino de Viacom; o de James Murdoch, a quien su padre, Rupert Murdoch, cedió las riendas de Twenty-First Century Fox en julio de 2015.

El regreso de los bonos no se ha limitado a los escalafones más altos de la plantilla. Según la oficina del auditor de Nueva York, el bono medio pagado a los empleados de Wall Street se elevó un 1% en 2016, lo que supone el primer incremento en tres años, hasta una retribución media de 138.210 dólares. En total, la industria financiera de Manhattan entregó bonos por valor de casi 24 millones de dólares. El sector emplea a 177.000 personas tras añadir 3.800 trabajadores, el mayor incremento desde la crisis.

Actualidad Laboral / Con información de Expansión