Bill Gates dijo alguna vez: “Todos necesitamos gente que nos de su opinión. Así es como mejoramos”. Los grandes líderes saben que el feedback positivo es esencial para impulsar la moral, la productividad y el compromiso de los empleados. Tanto es así, que datos recientes de Gallup muestran que, cuando los empleados están totalmente de acuerdo en que recibieron "feedback significativo" en la última semana; tienen casi cuatro veces más probabilidades que sus compañeros, de estar comprometidos. El feedback no sólo debe ser significativo, sino también oportuno y frecuente. Eso significa dar feedback en el momento, en lugar de esperar a la revisión anual del rendimiento.

No olvidemos que el feedback es una vía de doble sentido. Los directivos que aceptan el feedback ascendente, pueden crecer como líderes, a la vez que motivan a sus equipos. Aunque hay distintos tipos de feedback, el positivo se centra en los logros, los puntos fuertes y lo que la gente hace bien. Además de fomentar la confianza y la moral, el feedback positivo promueve el reconocimiento; reforzando la conexión emocional de los empleados con su trabajo.

Aunque a todos nos gusta recibir elogios, el feedback positivo no consiste únicamente en colmar a su equipo de cumplidos. Estos ejemplos de feedback positivo te ayudarán a formular tus comentarios, de forma eficaz y motivadora.

1- Responder bien al cambio



Los empleados pueden tener dificultades para adaptarse a los cambios, sobre todo en un entorno como el actual; en el que las reducciones de plantilla y las reorganizaciones, son cada vez más frecuentes. Por lo tanto, vale la pena reconocer a las personas su resistencia y flexibilidad. “Entiendo que el equipo tuvo que hacer frente, a importantes cambios organizativos en el último mes. Gracias por esforzarte para hacer que los cambios fueran más fáciles para todo el equipo. Diste un ejemplo de un gran espíritu de equipo, e hiciste que la transición fuera más fácil para todos”.

2- Asumir responsabilidades adicionales

Cuando los despidos se afianzan, ser uno de los empleados que se quedan atrás, puede ser difícil. Además del sentimiento de culpa por el despido, está el alivio de seguir teniendo trabajo, y el agobio de asumir más tareas. “Me di cuenta de que últimamente te ocupas de muchos proyectos. Quiero que sepas que estás haciendo un gran trabajo, y que tus esfuerzos no pasan desapercibidos. Hazme saber si necesitas algún apoyo adicional”.

3- Trabajar horas extras



Un informe del ADP Research Institute reveló que los empleados de 18 a 34 años, realizan una media de ocho horas y 30 minutos de horas extra no remuneradas, cada semana. ¿Seguirán estos trabajadores sintiéndose impulsados a hacer un esfuerzo extra, si sus esfuerzos no se ven reconocidos? “Gracias por todas las horas extra que hicieron recientemente, para cubrir a gente que está de vacaciones. Sus esfuerzos nos ayudaron a mantener nuestros niveles estelares de servicio al cliente, garantizando que todos los proyectos se realicen a tiempo".

4- Impresionar como nuevo empleado

Unirse a una nueva organización puede ser desalentador, especialmente cuando se trata de lidiar con la sobrecarga de información. Por eso es vital, hacer que el recién contratado se sienta visto y valorado. “Sé que puede parecer intimidante ser un recién llegado, pero quiero que sepas que ya recibí muchos comentarios positivos sobre ti, de tus compañeros de equipo. Te luces como alguien enérgico, positivo y con ganas de aprender; lo cual no está pasando desapercibido".

5- Proponer una gran idea

Otro ejemplo de valoración positiva, podría ser que tu empleado aporte ideas innovadoras a un proyecto. Eso es algo que quieres fomentar para que ganen confianza, y sigan compartiendo sus ideas. “Sólo quería decirte que tuviste una gran idea en la reunión de esta mañana. Se nota que pensaste mucho y creo que va a ayudar, a acelerar los plazos del proyecto. ¡Buen trabajo!”.

6- Cumplir tus objetivos



El hecho de que esperes que los empleados cumplan sus objetivos, no significa que no merezcan reconocimiento. Al reconocer sus esfuerzos, animas a la gente a seguir rindiendo. “Me di cuenta de que cumpliste todos tus objetivos del trimestre: ¡un trabajo excepcional! Estás dando un gran ejemplo al resto del equipo. Estoy deseando ver los increíbles resultados que ofrecerás el próximo trimestre".

7- Ayudar a resolver un problema difícil

Cuando los empleados resuelven problemas, hacen un esfuerzo adicional. Al fomentar ese comportamiento, tu personal se va a sentir más capacitado. “Hiciste un trabajo increíble encontrando una manera de eliminar esos obstáculos del proyecto. Tu idea nos adelantó al calendario, y estoy muy agradecido de tenerte en el equipo".

8- Aprender una nueva habilidad

Una persona que quiere desarrollar sus habilidades, va a adoptar una mentalidad de crecimiento. Si tienes un empleado que quiere aprender algo nuevo, animalo dándole feedback positivo. "Me di cuenta de que dominaste ese programa de software en muy poco tiempo. Dime si hay algo más que te gustaría aprender, y que te haría más productivo. Estoy acá para ayudarte".

9- Terminar una tarea difícil

Cuando tu empleado termina una tarea difícil, demuestra empuje e iniciativa. Muéstrale lo agradecido que estás, de que haya superado un obstáculo y haya obtenido unos resultados sobresalientes. “Bien por completar un proyecto realmente difícil. Sé lo difícil que fue, pero conseguiste superarlo con una gran actitud y ética de trabajo. Tus compañeros de equipo también están muy orgullosos de ti".

10- Ser proactivo



Un empleado proactivo piensa en el futuro. En lugar de esperar instrucciones, toman la iniciativa y buscan soluciones. “Te vi crecer significativamente en los últimos dos años. Tu enfoque proactivo de los problemas es una inspiración para el equipo. Gracias por ir siempre más allá”.

Los empleados quieren que sus jefes, directivos e incluso compañeros, reconozcan sus contribuciones. Al crear una cultura de feedback, se refuerzan los comportamientos positivos, y se ayuda a las personas a sentirse valoradas por sus contribuciones. Con el tiempo, todo el mundo entenderá que la retroalimentación no sólo se fomenta. Es un requisito para hacer que la organización tenga más éxito a largo plazo.

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Actualidad Laboral / Con información de Forbes Argentina