La procrastinación es, por definición, la postergación de una actividad o situación que deberías atender y que acabas sustituyendo por otra mucho más irrelevante. Si te has sentido identificado, entonces necesitas ayuda para ser más productivo, no solo en el trabajo o en tus estudios, sino también en tu vida diaria.


El primer paso para conseguirlo es el control de tus tareas y la planificación.


Según Berto Pena, fundador de ThinkWasabi, tienes que ser muy consciente de tus obligaciones pendientes y no dejarlas para otro momento. Así, explica que existen 4 claves importantes a la hora de organizarte.


La primera consiste en tener escritas todas tus tareas en un solo sitio, como por ejemplo en una aplicación específica de tareas, en un calendario o en una libreta física de toda la vida.


De este modo, evitarás tener que retenerlas en la cabeza y arriesgarte a que se te olviden o te despistes con tantos quehaceres.


En esa línea, también insiste en que deberías apuntarlas cuanto antes, justo en el momento en que pasan por tu cabeza, por el mismo motivo que antes. Para los más olvidadizos, este punto es de vital importancia.


La tercera clave implica establecer un orden para tus tareas, es decir, asignar una fecha. Deja atrás el error habitual de decirte a ti mismo ya lo haré y anota el día y, si puedes, la hora. Así será más fácil revisar tu planificación e ir cumpliéndola. Al menos, en teoría.


Finalmente, otro punto importante es la distribución según la carga que supongan. Divide las tareas más grandes o difíciles en otras más pequeñas para así poder repartirlas a lo largo de varios días.


De este modo, te será mucho más sencillo terminarlas y encajarlas en tu apretada agenda.


Sin estos hábitos productivos, tenderás a improvisar demasiado, olvidándote de qué es realmente lo importante y puede que tengas la sensación de llevar todo el día trabajando sin saber qué has hecho.


"El hábito de planificar tus tareas cada día te va a permitir ir por delante de tus tareas en vez de perseguirlas", explica Berto Pena. "Para mí es indispensable hacerlo cada día".


Como consejos finales, también apunta que siempre debes planear las tareas el día anterior, dedicarle unos 15 minutos antes de poner fin a tu jornada laboral: "Puedes poner, por ejemplo, qué tareas te toca hacer mañana, por dónde te interesa empezar o qué asuntos no corren tanta prisa".


Gracias a ello empezarás al día siguiente sin interrupciones, con las cosas claras y, lo más importante, comenzarás a ver resultados muy pronto.


Actualidad Laboral / Con información de Business Insider