21-12-2017
El nuevo siglo ha sido positivo para el aumento de la cobertura de las pensiones en América Latina, pero hace falta más, a tenor de lo expresado por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Ese incremento en la cobertura de los sistemas de pensiones latinoamericanos incidieron en una importante reducción de la pobreza en el período 2002-2014, ya que el porcentaje de personas en situación de pobreza en la región se redujo del 45,9 % al 28,5 %, y el de pobreza extrema pasó del 12,4 % a 8,2 %(p y pe); pero en los últimos años esa tendencia se ha invertido hasta quedarse en el 30,7 %, y 10 % en 2016, respectivamente. La previsión es que esas cifras se mantengan en 2017.

La tasa de 30,7% supone que 186 millones de latinoamericanos son pobres, un aumento frente al 28,5% (168 millones) de 2014. En tanto, la pobreza extrema alcanzó en 2016 a 10% de la población, equivalente a 61 millones de personas, un deterioro frente a los 48 millones (8,2%) anterior.

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El acelerado envejecimiento de la región es uno de los grandes desafíos. En 2040 las personas de 60 y más años serán más que las de 0 a 14 años, indicó Bárcena.

América Latina ha hecho un “esfuerzo muy importante por la expansión de la cobertura contributiva de sistemas de pensiones entre 2002-15, con mayor tasa de asalariados, empleados formalmente”, apuntó la secretaria ejecutiva de la Cepal.

Pese a estos avances en cobertura contributiva de los sistemas de pensiones, aún hay 142 millones de personas por fuera de la misma, casi el 52 % de población económicamente activa.

Los más afectados son los más pobres, el quintil uno de la población, así niños entre 0 y 14 años, las mujeres y las personas que habitan en zonas rurales. El estudio indica que la pobreza extrema se incrementa entre las mujeres en edad productiva, en una tendencia que lejos de bajar o estabilizarse, se acentúa, dijo la funcionaria.

El "Panorama Social 2017" de la Cepal reveló también que niños y adolescentes, con edades entre 0 y 14 años, son el grupo más afectado por el problema, ya que representan 46,7% del total de los pobres y 17% de los pobres extremos.

"El hecho de que la pobreza tenga rostro de niño es muy preocupante en la región (...) Los niños y los jóvenes siguen siendo nuestro talón de Aquiles", advirtió Bárcena.

La notable reducción de los índices de pobreza y pobreza extrema registrada entre 2002 y 2014, con progresos similares en toda la región, perdió ritmo en 2015 y en 2016, año en que la economía latinoamericana se contrajo un 0,9%, señaló Bárcena.

Anticipó, no obstante, que la tasa se mantendría estable en 2017 porque Latinoamérica mostró una tendencia a recuperar el crecimiento económico que "juega un papel muy importante" para paliar el problema.

Actualidad Laboral / Con información de Estrategia y Negocios