10-03-2021

Los gobiernos de Centroamérica han recurrido a diferentes estrategias para enfrentar la pandemia del covid-19, pero a casi un año de la llegada del virus a la región, hay factores en común para los mercados, como el impacto económico, el daño en el tejido empresarial, aumento de deudas, retroceso en el mercado laboral y gobiernos que no responden de manera “ágil y transparente” en los planes de vacunación. Esas fueron algunas conclusiones durante la presentación, ayer, de la Encuesta Regional 2021 sobre la reactivación económica, por la Federación de Cámaras de Comercio del Istmo Centroamericano (Fecamco).


Esta es la cuarta encuesta a cargo de la Federación en febrero pasado y contó con una muestra de al menos mil empresas de la región. El estudio evidenció que siete de cada 10 empresas consultadas indicaron haber sido afectadas y las pérdidas, en conjunto, ascienden a US$321 millones; es decir que, en promedio, cada negocio dejó de percibir cerca del US$415.000.


En tanto, solo un 29% reportó ganancias, para un total de US$94 millones, y, en promedio, representa US$327.000 por empresa.


Raúl Delvalle, presidente de Fecamco, indicó que, de julio del 2020 a febrero del presente año, el 55% de las empresas continúan operando y 40 por ciento se mantuvieron activas. “Es un aspecto positivo, porque refleja que la actividad empresarial no cayó de manera drástica”, expresó.


Impacto financiero


La mayoría de las empresas tuvo un impacto negativo en sus negocios. Por ejemplo, en el aspecto financiero, ocho de cada 10 tuvo que aumentar sus deudas u optar por refinanciamiento, lo que se traduce en modificaciones de los plazos de pago. Según Delvalle, este es un tema que debe tratarse con cautela. El aumento de deuda se orientó para pago de planillas, afrontar rentas y sostenimiento de operaciones, dijo.


El 37% de empresas tuvo que hacer algún tipo de negociación con la banca, lo que significó un 51% en el aumento de sus deudas. “Es ahí donde se refleja la necesidad de contar con algún tipo de ley de moratoria bancaria y que extienda el período de los intereses a las empresas afectadas, y que en un momento pueden verse acumulados”, comentó el presidente de Fecamco.


Recuperar el empleo


Uno de los mayores retos que ven los integrantes de Fecamco es la recuperación del empleo. La encuesta estima que se perdieron unos 92.000 empleos formales en la región, ya sea suspendidos, despedidos o ambos, dijo Delvalle.


Además, el 61% de las empresas redujo la jornada laboral, pero un aspecto positivo es que nueve de cada 10 mantendrán la fuerza laboral actual estable durante el 2021. El 76% de los consultados continuarán con la modalidad de teletrabajo durante el año. “Lo positivo es que estamos pidiendo a los colaboradores que regresen a sus áreas de trabajo, pero bajo la responsabilidad de las empresas de brindar todas las medidas de bioseguridad, porque el retorno genera economía directa e indirecta”, resaltó Delvalle.


Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG), comentó que es necesario ser innovadores y atraer inversiones de empresas de Europa y Asia que buscan establecerse en otros mercados, y que pueden ofrecer más empleos en otras áreas, pero deben ir de la mano con capacitación.


Los empresarios estiman que la reactivación económica tomará entre 18 meses a tres años, porque dependerá de la agilidad de los gobiernos en los planes de vacunación.


El 44% de las empresas se vieron obligadas a incursionar en el comercio electrónico para operar durante la pandemia, y solo un 32% ya lo hacía antes. Las tres principales dificultades en el comercio electrónico fueron poco tráfico, dificultad para ampliar las formas de pago y falta de conocimientos técnicos. Los efectos positivos señalaron un mejor posicionamiento digital, mayor conocimiento del comportamiento de los clientes e incremento en ventas.


Relación comercio y salud


Los principales temas puestos en la mesa de diálogo fueron: la relación entre el comercio y la salud y la importancia de reconciliar su articulación; el papel de la política en los acuerdos internacionales en la promoción y protección de la salud de forma equitativa y la búsqueda del equilibrio con los objetivos del comercio.


Al iniciar, Robert Vinelli actual presidente de FECAICA destacó, la importancia de tener espacios para el diálogo, en pos de la unión de Centroamérica y Republica Dominicana, no solo en el tema de la salud y el comercio, que a raíz de la pandemia naturalmente se convirtieron en puntos focales, sino en los diferentes temas para el fortalecimiento del comercio regional.


Durante el evento, representantes regionales y de organismos internacionales compartieron sus opiniones y dialogaron sobre la importancia de reconciliar las decisiones que se toman en materias que competen a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se articulan objetivos comerciales y de salud, y lograr el cumplimiento de los compromisos adquiridos en ambos organismos por los Estados miembros.


Melvin Enrique Redondo, secretario general de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), aseguró que “se requiere un enfoque científico para evitar el nacionalismo; es una forma de construir a la reconciliación de temas de salud y comercio”.


Por otro lado, Marco Tulio Molina Tejeda, Ministro Consejero y representante permanente de Guatemala ante la OMC en Ginebra, Suiza comentó como ejemplo de balance y equilibrio entre comercio y salud, “el Convenio para el Control del Tabaco, en el que, por ejemplo, la sustitución del tabaco por otros cultivos es un tema que le corresponde al Ministerio de Agricultura”, continuó comentando que “para abordar la preocupación de salud sobre tabaco es necesario un enfoque multidimensional y multidisciplinario que requiere la colaboración de varios ministerios y agencias especializadas”, finalmente afirmó que “al comercio le interesa que haya salud, la salud puede mejorarse a través del comercio; mucho de los efectos negativos del comercio sobre la salud, pueden resolverse a través de las disciplinas comerciales con un adecuada orientación científica por parte de salud”.


Joe Henry Thompson respecto al equilibrio del marco normativo regulatorio en materia de salud “pasa por un principio básico: la prueba científica. No podemos tomar medidas si antes no se ha demostrado científicamente si perjudica o podría perjudicar a la salud humana, al medio ambiente o a la vida y en todo caso, en qué porcentaje, de lo contrario, la medida se convierte en eminentemente protectora y automáticamente en un obstáculo técnico al comercio. Por eso se insiste que en la mesa deben estar todos los eslabones y concertar entre todos la toma de decisiones.”


Mientras que, Carlos Raúl Morales Moscoso, Excanciller de Guatemala, propuso que, “es relevante practicar el diálogo y el equilibrio en la toma de decisiones de los Estados”, afirmó que “las autoridades de cada Estado deben tener la capacidad de lograr consensos a lo interno entre los diferentes intereses para contar con posiciones balanceadas. Una vez logrado el consenso y el diálogo entre instituciones, es importante mantener un diálogo permanente y franco con los sectores que puedan verse afectados para tener mayor legitimidad cuando corresponda implementarlo a lo interno; cuando no se hace este proceso de consulta y debe implementarse, se generan problemas al momento de su aplicación con consecuencias para el Estado y para la sociedad”.


Finalmente, Claudia Barrios, directora ejecutiva para FECAICA, concluyó que la relación entre comercio y salud es cada vez más estrecha, por lo que se considera de vital importancia que el diálogo y el trabajo en conjunto a nivel regional sea cada vez más articulado. La búsqueda de la equidad y el acceso, tanto al comercio como a la salud, para cada uno de los países miembro.


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