02-12-2021

La pandemia del covid-19 sacó a relucir las carencias del sistema económico, y profundizó en varias áreas las brechas de género. Durante el último año y medio han sido justamente las mujeres las más afectadas en el contexto económico por la pandemia, a pesar de que con la reactivación se han ido mermando estos impactos.


En materia de empleo, fueron las más afectadas con el choque del virus. En los meses más complejos , abril y mayo de 2020, las mujeres perdieron 2,65 millones de puestos de trabajo y en mayo del año pasado la tasa de desempleo femenino llegó a 21,4%.


Si bien actualmente se ha dado una reducción en el porcentaje de desocupación, aún persiste una brecha importante entre hombres y mujeres. Para septiembre, cuando la tasa de desempleo nacional se ubicó en 12,1%, la cifra para las mujeres estaba en 16,4% y la de los hombres en 9%, lo que implica una diferencia de 7,4 puntos porcentuales.


Según Tatiana Gélvez Rubio, PhD en Gobierno y docente de la Facultad de Economía de la U. Externado de Colombia, hay múltiples razones por las que la crisis golpeó más fuerte a las mujeres como son la “mayor responsabilidad en el cuidado de niños y niñas en el hogar que generó una salida del mercado laboral para dedicarse a los hijos en casa y la brecha salarial hizo que fuera que la decisión de dejar el trabajo para cuidar los niños privilegiara al hombre a mantener el empleo”.


Además, aseguró que la economía informal fue directamente impactada por la crisis, y que esta es una condición laboral recurrente para las mujeres quienes reparten su tiempo entre actividades de cuidado no remunerado y trabajos remunerados.


Otro dato que reveló recientemente el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) tiene que ver con los oficios no remunerados, y cómo la pandemia impulsó una mayor desigualdad en las cargas de cuidado y oficios del hogar.


De acuerdo con la Encuesta nacional del uso del tiempo (Enut), en el último año (septiembre de 2020 y agosto de 2021) las mujeres han venido dedicando más del doble de tiempo a estas labores en comparación con los hombres, y hay en promedio una diferencia de 4 horas y 40 minutos adicionales para ellas.


La dedicación diaria actual a trabajos no remunerados en el caso de la población femenina es 7 horas y 46 minutos, para los hombres la relación actual es de 3 horas 06 minutos al día, en promedio. Según el Dane, previo al Covid, la brecha para estas labores era solo 1 hora y 53 minutos.


Pero si se revisan los ingresos, más trabajo no implica más ganancias. La última encuesta de Pulso Social del Dane también mostró como hay una proporción mayor de mujeres, jefes de hogar, que no reciben ingresos.


“Observamos una brecha no solo en destrucción de empleos sino en al recuperación del mismo. Estamos en una relación 1 a 2, es decir, que de las jefas de hogar mujeres el 10,1% está viendo una situación de no percibir ingresos en el mes de octubre mientras que cuando hablamos de jefes hombres esa prevalencia corresponde solo al 5,1%”, explicó el director del Dane, Juan Daniel Oviedo.


Actualidad Laboral / Con información de Portafolio