Pocas son las cosas que podemos controlar en nuestra vida; y por desgracia, el tiempo no es una de ellas. Sin embargo, sí podemos controlar la productividad con la que lo empleamos. Es algo que debemos hacer: La mayoría de nosotros nos hemos encontrado en situaciones en las que hemos deseado que el día “fuera más largo” para poder acabar todo lo que nos habíamos propuesto.


Sin embargo, un reciente estudio de Stanford tira por tierra esa idea, sugiriendo que el mero hecho de dedicar más tiempo en algo podría no ser tan útil como pensábamos.


El estudio reveló que la productividad disminuye significativamente tras una semana de trabajo de 50 horas, y que las personas que trabajan 70 no logran grandes avances durante esas 20 horas adicionales. Por lo tanto, la cuestión no es tener más tiempo para hacer las cosas, sino emplear inteligentemente el tiempo del que ya dispones. Ten en cuenta estos cinco consejos de productividad para optimizar al máximo tu día.


Empieza bien la mañana


Cómo comienzas la mañana determina cómo te va a ir el resto del día.


Despertarse temprano y ponerte rápidamente a hacer cosas puede ayudarte a ser más productivo. También debes empezar el día con optimismo. Mientras que la mayoría de la gente tiende a centrarse en lo que no han conseguido acabar durante el día anterior, reorganizar tus prioridades y centrarte en unos nuevos objetivos es clave para aprovechar el tiempo al máximo.


Mantén el teléfono y los correos electrónicos en un segundo plano y comienza el día con algunos ejercicios estimulantes para la mente, como levantar pesas o hacer yoga. Levantar pesas activará todo tu cuerpo, mientras que el yoga te ayudará a despejar tu mente.


Emplear el método de productividad Ivy Lee


Se trata de una antigua estrategia de productividad que recomienda que acabes el día elaborando una lista de 6 cosas importantes que deseas conseguir el día siguiente. Estas tareas deben aparecer en orden de prioridad. La más importante en primer lugar, y la menos importante, la última.


Tu objetivo no es eliminar de la lista tus objetivos tan pronto como puedas, sino centrarte únicamente en completar la primera tarea. Pasa a la siguiente tarea tan solo cuando hayas completado la primera. Sigue este proceso hasta que hayas acabado con todo.


James Clear, experto en productividad y escritor, explica en un blog cómo en 1918 Ivy Lee, un consultor de productividad, aconsejó a Charles Schwab, en ese momento presidente de Bethlehem Steel, que adoptara este plan para sus empleados. Después de que Schwab lo hiciera, su productividad aumentó significativamente y consiguió unos beneficios de 25.00 $0 – una cantidad muy alta en esos momentos.


Prueba el sueño polifásico


Según una investigación publicada en la revista New York Times, la falta de sueño le cuesta a las empresas de Estados Unidos más de 63.000 millones al año. A pesar de que por naturaleza solo deberíamos dormir por la noche - lo que para la mayoría de la gente no es suficiente – echarse pequeñas siestas durante el día puede ser justo lo que necesitas para mantener un alto nivel de productividad.


El sueño polifásico es una interrupción del sueño que tiene como objetivo aumentar la productividad mediante la interrupción de las 7 horas que solemos dormir (sueño monofásico). Con el sueño polifásico, tan solo duermes 30 minutos cada seis horas. Esta técnica te proporciona más o menos cinco horas de sueño adicional durante el día, mientras que tu cuerpo todavía disfruta de la recompensa de un sueño normal de seis a siete horas.


Mantén siempre un punto de vista alegre


Nuestra productividad parece estar conectada a nuestro estado de ánimo. Esta afirmación parece obvia, pero ya cuenta con una prueba: Un estudio de la Universidad de Warwick descubrió que los empleados felices trabajan más. El estudio estableció que al trabajar junto a personas alegres, los empleados estudiados fueron un 12% más productivos.


Si quieres aumentar la productividad en tu trabajo, mantente cerca de los empleados alegres y felices y aléjate de los que están rodeados de un aura de negatividad. También puedes contribuir a los niveles de productividad de los demás transmitiendo alegría y felicidad – algo que es bueno para todo el mundo.


Bebe café


Varios estudios han demostrado que el consumo de café puede aumentar nuestros niveles de productividad. Jeff Bickley, fundador de Gayo Kopi, una marca exclusiva de café, ha confirmado esto en una conferencia. "El café puede desempeñar un papel fundamental a la hora de aumentar la productividad", dice. "Durante todo el día producimos un compuesto conocido como la adenosina, fundamental para el funcionamiento de las neuronas. Acabamos sintiéndonos cansados y desgastados como resultado de su producción continua.


Actualidad Laboral / Con información de Ihodl