17-01-2019

Una característica poco común e inusual de la crisis económica que afecta a la tercera economía más grande de América Latina es la ausencia de despidos masivos.


Las pequeñas y medianas empresas (Pymes), las mayores generadoras de empleo en Argentina, han sido muy afectadas por la inflación de casi el 48 por ciento, la caída del peso y los importantes recortes a los subsidios para los servicios públicos, que han aumentado considerablemente los costos operativos de las empresas.


Pero la tasa de desempleo se mantiene en torno al 9 por ciento.


Entrevistas que Reuters realizó con empresarios en las industrias textiles, del plástico, vestimenta y de equipamientos, funcionarios del Gobierno y líderes gremiales muestran que muchas compañías están adoptando distintas estrategias para tratar de sobrevivir hasta que la economía empiece a recuperarse, algo que el Fondo Monetario Internacional estima que sucederá en el segundo trimestre.


Las empresas están reduciendo el horario laboral, cerrando la producción determinados días, recortando turnos o dando vacaciones adelantadas, en anticipación de una mayor demanda de sus clientes una vez que la economía se recupere.


argentina1

Los trabajadores registrados se redujeron en solo 120.000 puestos entre octubre de 2017 y octubre de 2018, según los últimos datos oficiales. Eso representa el 1 por ciento de los 12 millones de la fuerza laboral ocupada.


Argentina tiene una de las legislaciones laborales más generosas del mundo y hacen más difícil para empresarios adaptarse a una economía en recesión. Típicamente en un clima económico complicado, las empresas recortan personal para reducir costos.


Pero en Argentina dar ese paso podría aumentar dramáticamente los costos y llevar, potencialmente, a la quiebra a una empresa.


Actualidad Laboral / Ver completo en Reuters