05-10-2020

El coste de no implementar medidas que frenen la crisis climática puede alcanzar los 31 billones de dólares de dolares (26.3 billones de euros) al año para 2200, si no bajan las emisiones contaminantes; reveló un informe publicado este lunes por la organización medioambiental CDP y la University College London (UCL). Los investigadores señalaron que, de aplicarse mayores medidas para combatir la emergencia climática; ello implicaría una reducción del 10% de la tasa de crecimiento del PIB (producto interno bruto) para 2050 y del 25% para 2100. Advirtieron, sin embargo, que resulta complicado calcular el impacto de la crisis climática en el PIB, ya que hay varios factores que dificultan los estudios basados en modelos, como los utilizados en este caso.


En esta investigación se diseñaron varios modelos integrales para delimitar, el impacto de la crisis climática en dos escenarios centrales a largo plazo: en primer lugar, uno en el que la temperatura global aumentara 2ºC -lo que estaría alineado con las metas del Acuerdo de París-. Y, en segundo lugar, un supuesto en que no se aplicaran mayores medidas y el incremento de la temperaturas fuese de 4.4ºC a fines de este siglo.


El coste de los daños en el primer supuesto, alcanzaría un máximo de 1.8 billones de dólares (1.5 billones de euros) para 2070 y se estabilizarían después. Mientras que en el segundo escenario, los costes se triplicarían a 5.4 billones de dólares (4.5 billones de euros) en 2070, y hasta los más de 31 billones al año para 2200.


El estudio destacó la importancia de medir el impacto de la emergencia climática sobre el PIB; desde un enfoque que incluya las diferencias regionales y sectoriales con algunos mercados y enclaves, más susceptibles a sufrir las consecuencias directas del aumento de las temperaturas.


Carole Ferguson, jefa de investigación de CDP, afirmó que el impacto del cambio climático en el PIB “varía significativamente entre las regiones, siendo las economías en desarrollo como la India las que más sufren (...). Dada la escala potencial de los costes de los daños y las implicaciones para la alteración en el sistema global, los actores económicos no pueden simplemente esperar a que se implementen las políticas regulatorias adecuadas. Los responsables de la formulación de políticas, las empresas y el sistema financiero afectados deben invertir en adaptación para evitar estos altos costes”, apuntó.






Actualidad Laboral / Con información de Forbes México