Un documento filtrado publicado el miércoles arrojó algo de luz sobre los planes del gobierno británico para recortar la inmigración procedente de la Unión Europea.

El borrador de la Oficina de Interior publicado por el diario Guardian revela planes para que sea mucho más complicado que los trabajadores de la UE poco cualificados se instalen en Gran Bretaña. También sería más complicado para los trabajadores de la UE en Gran Bretaña reunirse allí con su familia.

El documento hace hincapié en la necesidad de dar prioridad a los trabajadores británicos y juzgar la inmigración valorando si beneficia a la sociedad en su conjunto y no solo a los inmigrantes.

Muchos de los británicos que votaron a favor de abandonar la UE en 2016 lo hicieron motivados por un deseo de reducir la tasa de inmigración. Por ahora, el gobierno de la primera ministra, Theresa May, ha dado pocos detalles sobre cómo espera reducir la inmigración, de modo que el documento ofrece un vistazo a cómo planea la Oficina de Interior cumplir la promesa de Brexit de “recuperar el control” de las fronteras británicas.

El documento de 82 páginas, identificado como “sensible” no es una política definitiva y no ha sido aprobado por ministros. Ha circulado entre miembros destacados del gobierno.

El texto podría cambiar de forma significativa tras las negociaciones con el Parlamento y miembros de la UE, que determinarán las condiciones de vida y trabajo para los ciudadanos británicos en la Unión Europea después del Brexit.

En su forma actual, el plan requeriría que los inmigrantes potenciales se registraran ante la Oficina de Interior para pedir un permiso de residencia que duraría hasta dos años, con estancias que podrían ampliarse para personal muy cualificado. El borrador también indica que se estaría estudiando endurecer los criterios de la familia ampliada para reducir el número de parientes que pueden llevar los trabajadores a vivir con ellos.

El plan sugiere que las nuevas restricciones podrían aplicarse en cuanto Gran Bretaña abandone oficialmente la Unión Europea, lo que se espera para principios de 2019.

El plan filtrado fue condenado de inmediato en algunos sectores, como la industria de comida y bebida y un importante sindicato agrícola.

Ian Wright, director de la Federación de Alimentos y Bebidas, dijo que el texto muestra una “profunda falta de comprensión” sobre las contribuciones de los trabajadores migrantes de la UE.

Actualidad Laboral / Con información de AP