La llegada del COVID-19 obligó a las empresas a movilizar a sus empleados a trabajar desde casa para evitar la propagación del virus. Las empresas no tuvieron tiempo de transición y la productividad se convirtió en una de las principales preocupaciones de las organizaciones.


Kevin Gibson, CEO de Robert Walters en Latinoamérica comenta que “Muchos jefes tenían la creencia que si los empleados trabajaban desde casa sin nadie que los supervisará, serían menos productivos y tendrían mayor oportunidad de matar el tiempo viendo series o tomando siestas. Sin embargo, los empleados han demostrado que el trabajar de manera remota sin afectar su productividad es posible”.


Robert Walters lanzó un estudio para conocer más sobre cómo se han adaptado los empleados y las organizaciones para hacer frente al COVID-19, seguir siendo productivos y mantener la operación. 67% de los empleados aseguran que su productividad se ha mantenido igual o ha aumentado desde que se encuentran trabajando desde casa, pero ¿qué es lo que ha ocasionado este aumento?


Menos tiempo de traslado


Para 80% de los empleados, el no tener que invertir tiempo en trasladarse es el principal factor por el que ha aumentado su productividad. En la Ciudad de México, por ejemplo, los trabajadores pasan hasta 4 horas diarias para poder llegar a sus oficinas, esto les genera estrés y la sensación de estar perdiendo el tiempo mientras están atorados en el tráfico o en el transporte público. A largo plazo, puede afectar el humor y el desempeño de los empleados al llegar a su lugar de trabajo.


También para aquellos cargos comerciales que necesitaban trasladarse para tener reuniones presenciales con clientes, el poder migrar hacia videollamadas ha permitido que puedan optimizar sus tiempos y tener oportunidad de realizar otras tareas.


“Pese a que en la Ciudad se ha buscado implementar medios alternativos de transporte, el tiempo promedio que los trabajadores tenían que dedicar a trasladarse era muy alto. Con el paso del tiempo esto va deteriorando la calidad de vida, los empleados pueden sentirse fatigados y bajar su rendimiento. El COVID-19 ha sido un gran experimento para mostrar que la forma de trabajar requiere evolucionar y las empresas necesitan identificar qué políticas pueden implementar para adaptarse a las nuevas necesidades de los empleados”,  dijo Kevin.


Al trabajar de manera remota, los empleados han logrado sustituir los tiempos de transporte para incluir nuevas actividades en su día a día que les permiten enfocarse más en el trabajo, evitar las carreras diarias y adoptar nuevos pasatiempos.


Menos distractores


Llegar a las 9:00 de la mañana con tal de no acumular retardos, pero empezar a trabajar a las 10, después de prepararse el café y ponerse al día con los compañeros de trabajo era parte de la rutina de los empleados al llegar a la oficina. Al trabajar desde casa, pueden existir menos distractores que permitan que los empleados se concentren más y puedan trabajar mejor. Para 51% de los trabajadores, el tener menos distractores ha permitido que sean más productivos.


Recomendamos adaptar un espacio exclusivo de trabajo dentro de la casa para que sea más fácil mantener la concentración y de ser posible, incluir mobiliario adecuado, el cuerpo lo agradecerá. Actualmente 45% de los empleados se encuentran trabajando desde la cocina y 15% desde la cama.


“Al trabajar desde casa, los empleados no sienten la presión de cumplir un horario de trabajo sólo por cumplirlo y se han reducido los tiempos muertos. No se trata de trabajar sin descanso, pero si de concentrarse más y que el tiempo que se destine al trabajo sea el indicado para cumplir con las tareas diarias,” añadió Kevin.


Comodidad y flexibilidad


Al trabajar desde casa, las personas han podido dormir más, hacer ejercicio, ver televisión, pasar más tiempo con sus seres queridos. Además, para aquellos empleados con códigos de vestimenta y horarios de trabajo estrictos, el hacer home office les ha dado mayor flexibilidad para adoptar el estilo de trabajo que más les acomoda.


Si se aplica de manera efectiva, las políticas de flexibilidad pueden brindar mayor libertad y autonomía a los empleados, permitiéndoles determinar su horario de trabajo sobre otras prioridades.


“64% de los trabajadores declara que la flexibilidad de horarios ha sido un factor para aumentar su productividad. El contar con políticas de trabajo flexibles permitirá retener a los empleados y aumentar su motivación. En el mercado laboral, también será una herramienta para atraer al mejor talento”, aconseja Kevin.


¿Cómo fomentar la productividad en este momento de trabajo remoto?


Kevin comparte algunas recomendaciones:


Comunicación: “Es importante que los líderes mantengan comunicación constante con sus equipos, desarrollen planes para lograr las metas en conjunto y les den seguimiento”.


Evitar pijamas: “Aunque se usa ropa cómoda, hay que dejar las pijamas de lado, esto tiene un efecto psicológico y crea un entorno de trabajo más productivo”.


Organización ante todo: “Estructura tu día y crea rutinas donde consideres tiempos de trabajo enfocado y espacios de descanso para no saturar la mente y evitar la fatiga”.


Reconocimiento: “Reconoce a los empleados que están logrando sus objetivos y motívalos a compartir con sus compañeros tips y recomendaciones”.


Actualidad Laboral / Con información de Entrepreneur