28-01-2015
Como en una carrera de ‘corre que te alcanzo’, el empleo informal está creciendo tanto en Colombia como el formal.

El Centro de Investigación Económica y Social, Fedesarrollo, le puso el visor a las cifras del trimestre septiembre-noviembre y halló que en las 13 principales ciudades medidas por el Dane se crearon 234.000 nuevos empleos formales, es decir, un crecimiento del 4,4 por ciento, mientras que el empleo informal también se impulsó con un ritmo parecido: “215.000 personas entraron al mercado de la informalidad, representando un crecimiento anual de 4,3 por ciento”.

Para Fedesarrollo, es el incremento más alto de trabajo informal desde que entró en vigencia la reducción de los costos no salariales, que se establecieron por ley y motivaban a las empresas a formalizar empleos, con lo que se logró bajar este indicador.

No obstante, la reducción de la informalidad, según lo hallado por Fedesarrollo, en el último trimestre se mantuvo relativamente estable, porque solo varió 0,02 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.

El investigador de mercado laboral de Fedesarrollo César Pabón señala que el crecimiento del empleo formal no es inversamente proporcional al informal. “Si crece el formal, no necesariamente decrece la informalidad. Hay puestos que están formalizando, pero también hay otra gente que está entrando al mercado laboral informal”, explicó.

Stéfano Farné, director del Observatorio de Mercado del Trabajo, de la Universidad Externado, advierte que en este año “habrá más dificultades para que Colombia siga reduciendo la tasa de desempleo, pese a que la economía continuará creciendo”.

Lo más grave, según Farné, es que, “en los últimos tiempos, las cifras de desempleo han bajado, pero no porque la gente esté enganchándose, sino porque se está retirando de la búsqueda”.

En consecuencia, la época de vacas flacas para el empleo cogió a Colombia sin haber logrado impactar la informalidad, que en el trimestre septiembre-octubre se ubicó en 48,4 por ciento.

¿Dónde se creó empleo?

Otro panorama muestra el informe anual presentado ayer por el Servicio Público de Empleo (SPE), según el cual, en el 2014, en los 302 centros de empleo que se han creado en diversas ciudades del país, los colombianos registraron 1’636.000 hojas de vida, de las cuales 270.000 lograron entrar a ser parte de las nóminas de los más de 118.000 empleadores inscritos en el SPE.

Las vacantes registradas el año pasado fueron 415.018; por consiguiente, si solo 270.000 llegaron a la meta del enganche laboral, aún quedan puestos de trabajo por llenar.

Del informe del SPE se desprende que los puestos que hallaron los colombianos se pueden catalogar como empleos adecuadamente remunerados, pues el promedio de ingreso de un bachiller fue el salario mínimo, mientras que un profesional consiguió ganar 1’600.000 pesos y un técnico o tecnólogo laboró en el 2014 por una remuneración de 1’286.000 pesos.

Cabe destacar que el informe del SPE pone sobre el tapete otra dificultad que hay en el mercado laboral: la disparidad en los salarios según las empresas. Es así como un técnico en el sector petroquímico tiene un ingreso dos veces mayor que el de un técnico en otro sector de la economía.

El reporte del SPE también puso el medidor en la estrategia implementada por el Gobierno para promover la contratación de jóvenes sin experiencia. De acuerdo con el informe, hubo 79.849 vacantes de primer empleo y las remuneraciones para los jóvenes que entraron por primera vez al mercado laboral oscilaron entre 616.000 y 1’400.000 pesos, dependiendo de su nivel educativo.

En cuanto a las ciudades donde más colombianos hallaron empleo, según el SPE, Bogotá se llevó el primer lugar (ofreció 219.032 vacantes). En poblaciones intermedias, como Neiva, solo se ofrecieron 3.225 puestos de trabajo.

El investigador de Fedesarrollo señala que “hay preocupación en el mercado laboral, debido a que la ralentización de la economía es inevitable, lo que hará que el dinamismo en el empleo sea menor”.

La esperanza que se tiene en el país, de generar puestos de trabajo con la puesta en marcha de los proyectos de infraestructura, solo se daría a finales del 2015, concluye Pabón.

Actualidad Laboral / Con información de El Tiempo