20-12-2018

Las aguas parecen haber vuelto a su cauce en Correos, la mayor empresa pública del país, con una plantilla de 51.000 trabajadores en la actualidad. Tras la huelga total realizada el pasado 30 de noviembre, y ante las dos convocatorias de paros previstas para el 21 y el 26 de diciembre; la dirección de la compañía finalmente ha cedido a la reivindicación sindical de incrementar su plantilla, de manera que generará 11.200 puestos fijos en tres años hasta 2020, según confirmaron este miércoles tanto la propia empresa como las principales centrales (CC OO. UGT. CSIF y Sindicato Libre) con representación entre su personal.


Una parte se cubrirá con aspirantes externos, en concreto, 6.500 a través de las convocatorias de empleo previstas desde 2017. Y es que los 1.870 puestos de la oferta presupuestada para aquel año aún no se han resuelto, al igual que tampoco los 1.612 estimados para 2018. Los otros 3.000 quedarían para los dos próximos años. El objetivo de estos nuevos empleos es sustituir a todos los trabajadores que se vayan jubilando.


Los otros 4.700 empleos fijos vendrán a sustituir a colocaciones temporales ya existentes en Correos, lo que logrará reducir su tasa a menos de una cuarta parte: del 35% a solo un 8%. Esta era otra de las principales demandas sindicales que, asimismo, logran que las jubilaciones parciales también puedan extenderse al personal laboral y no solo los funcionarios, a quienes a su vez se rebaja la edad de acceso al programa de excedencias voluntarias incentivadas.


En el absentismo se rebaja su penalización y, por vez primera, el trabajo los sábados será voluntario para el personal de Correos, a un precio de 7,75 euros la hora. En salario se aplicará lo acordado para toda la Administración: hasta un 8,8% de alza en tres años (desde 2018), aunque tres puntos serían la parte variable.


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