28-06-2017
La ganancia bruta más frecuente en España ascendió a los 1.374 euros al mes en 2015, según las Encuesta de Estructura Salarial publicada este miércoles por el INE. O lo que es lo mismo, 16.498 euros al año, apenas ocho euros más que en el año anterior y un incremento del 0,04%. Tal y como indica el INE en su nota de prensa, una característica de la distribución salarial española es que "figuran muchos más trabajadores en los valores bajos que en los sueldos más elevados".

Esta encuesta se elabora con información recabada de la Agencia Tributaria y la Seguridad Social y, por tanto, representa una radiografía bastante fiel de las ganancias declaradas por los trabajadores residentes en España antes de impuestos. El salario medio bruto por trabajador alcanzó en 2015 los 23.106 euros, un 1,1% más que en el año precedente. Si bien esta mejora puede estar influida por el hecho de que en 2015 se recuperó la paga extra en el sector público.

El salario medio anual femenino supuso el 77,1% del masculino. "Esta diferencia entre la remuneración de hombres y mujeres se reduce si se consideran situaciones similares respecto a variables como ocupación, tipo de jornada o contrato, entre otras", subraya en su nota el INE.

Cabe recordar que esta ganancia media incluye los trabajadores a tiempo parcial o aquellos que han combinado periodos de empleo con desempleo. Por eso, la estadística refleja que hasta un 12,62% de los ocupados ingresaron una retribución por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que en 2015 era de 648,60€ al mes. Si se toma solo los empleados a tiempo completo, entonces esta ratio de trabajadores que recibieron menos del SMI desciende hasta el 0,94%. No obstante, llama la atención que este porcentaje de trabajadores que ganaron menos que el salario mínimo se haya triplicado desde el 0,29% que se registró el año anterior. En todo caso, un 32% de los trabajadores tuvo en 2015 una remuneración entre una y dos veces el salario mínimo. Es decir, menos de 1.297 euros al mes.

Los mejor y peor pagados

Las actividades mejor remuneradas se encuentran en el sector de la energía, con 51.919 euros de media, y en las actividades financieras, con 41.547 euros. Por el contrario, los peor retribuidos estuvieron en la hostelería con 13.977 euros de media, y en las actividades administrativas con 15.948 euros. Debido a la recuperación de la paga extra, las actividades sanitarias, la educación y las Administraciones Públicas lograron los mayores aumentos de ingresos respecto al año anterior, entre el 4 y el 3,5%. En la hostelería, subieron un 2,5% impulsados por la recuperación del sector. Y en energía y actividades financieras los sueldos repuntaron un 1,7% y un 2,1%, respectivamente.

El grupo de directores y gerentes registró la ganancia media anual más elevada con 51.645 euros de media, más de dos veces el sueldo medio de España, esto es: el 123,5% de la remuneración media aunque su retribución disminuyese un 1,7% respecto al año anterior. En cambio, los trabajadores no cualificados cobraron 12.700 euros de media en 2015, si bien consiguieron mejorar su salario un 4,1% sobre el año anterior.

Una serie de factores influye mucho en la remuneración que obtiene un trabajador: el perfil del ocupado poco formado, joven, con poca antigüedad, mujer, a tiempo parcial, temporal, extranjero, en el sector privado y en la hostelería o actividades administrativas ingresa mucho menos a fin de mes. Por el contrario, se gana mucho más si el empleado es mayor, con antigüedad, indefinido a tiempo completo, hombre, español, en el sector público o en actividades reguladas como la energía o las actividades financieras.

En definitiva, se trata de un mercado laboral que va por barrios: así, a tiempo completo un trabajador declaró en 2015 un sueldo medio de 27.039 euros, frente a un salario medio a tiempo parcial que se situó en los 10.065 euros. Los indefinidos arrojaron una retribución media de 24.561 euros, por encima de los 16.422 euros que obtuvieron de media los temporales. Y los españoles registraron una ganancia media de 23.543 euros, mientras que los extranjeros de fuera de la UE se embolsaron como mínimo un 35% menos, según la zona de procedencia.

"Existe una relación positiva entre la edad de los trabajadores y el nivel salarial, que refleja que los trabajadores con más edad fueron, en general, los de mayor antigüedad y experiencia en el puesto de trabajo", señala el INE. De ahí que todos los trabajadores con edades inferiores a los 40 años se anotasen salarios más bajos que la media. Entre los 40 y los 65 años, los ocupados exhibieron sueldos por encima de la media.

Y la cosa va incluso más allá de lo que dice el INE: respecto al año anterior, los salarios de todas las franjas por debajo de 40 años experimentaron descensos de entre el 5 y el 1,6%. En cambio, los sueldos por encima de 40 años registraron leves incrementos. Entre 60 y 64 años, se contabilizó un aumento salarial del 2,6%, según consta en las estadísticas del INE. De lo que se deduce que los trabajadores con más antigüedad tienen mucha mayor capacidad para negociar sus retribuciones.

También resulta llamativo que se gane más en el sector público que en el privado. Tradicionalmente, se consideraba que los sueldos públicos eran más bajos pero que ofrecían una mayor seguridad. Sin embargo, en esta crisis se ha revelado que los sueldos públicos son más altos que la media. En 2015, la remuneración media de la Administración alcanzó los 28.559 euros frente a los 23.106 de la media. Este hecho se explica por varios factores: el sector público tiene mayor proporción de trabajadores formados, menos tiempo parcial y, sobre todo, cuenta con una alta proporción de empleados que acumula bastante antigüedad. Esto hace que un puesto poco cualificado en la Administración gane de media sensiblemente más que una ocupación equivalente en el sector privado. Además, estas estadísticas no recogen ni las ganancias en negro, ni la práctica muy común entre los trabajadores que más ganan de evitar el pago de impuestos creando una sociedad y declarando un dividendo en lugar de un sueldo. Si estos ingresos se pudiesen incluir, la relación entre retribuciones públicas y privadas podría cambiar.

Actualidad Laboral / Con información de El País