07-12-2017
Un grupo de jóvenes inició ayer en Los Ángeles, Estados Unidos, una huelga de hambre de tres días con el fin de pedir una solución para los dreamers beneficiados con el programa DACA y sin que perjudique a otros inmigrantes.

“Este es un esfuerzo muy chiquito comparado con lo que vamos a sufrir cuando perdamos nuestros permisos de trabajo y comparado a lo que ya viven más de once millones de indocumentados”, dijo Rosa, una de las participantes y quién no quiso revelar su apellido.

Los trece jóvenes que iniciaron el ayuno instalaron unas tiendas de campaña en la plaza a espaldas del Edificio Federal de Inmigración, ante la mirada de agentes federales, y bajo los lemas “Dream Act Limpio Ya”, y “Salvar el TPS” se han sumado así a la campaña nacional para pedir a los legisladores una norma para los “soñadores”.

“Vamos a estar aquí los tres días y noches, va a ser complicado por las condiciones climáticas y los incendios que tienen muy mal el aire, pero nada nos va a detener”, advirtió José, otro de los huelguistas y que tampoco quiso dar su apellido.

Según Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (Chirla), el llamado de estos jóvenes se concentra en los congresistas republicanos, en especial en el líder de la mayoría republicana, Kevin McCarthy, representante de un distrito de California que comprende una gran parte de Bakersfield, una región agrícola de mayoría hispana.

“Los republicanos que han expresado apoyo al proyecto de Dream Act 2017 no han dado un paso en concreto y necesitamos que actúen, que pasen de las palabras a los hechos, y en esto McCarthy tiene una gran responsabilidad”, aseguró Cabrera.

McCarthy en alguna ocasión ha mostrado simpatía por los 800 mil jóvenes que se calcula han sido beneficiados con DACA, recordaron los activistas.

Para Rosa, quién nació en Guanajuato (México) y llegó a Estados Unidos cuando tenía cuatro años, los legisladores republicanos no han querido entender la gran pérdida que significa dejar a estos miles de jóvenes sin un permiso de trabajo y expuestos a una deportación.

“Lo que más me molesta es que por su falta de compromiso están arruinando el futuro de muchas familias, y por ende de nuestras comunidades, que al final también son el país”, resaltó.

Un equipo médico estará pendiente de la salud de las nueve mujeres y cuatro hombres que en las próximas 72 horas tan solo tomaran agua.

El próximo viernes, el Congreso tendrá que votar el presupuesto y los demócratas han prometido negociar la propuesta si en la votación se incluye el proyecto que daría un camino a la legalización de los amparados por DACA, sin tener que perjudicar a otros inmigrantes.

En la Cámara Alta, el senador Chuck Grassley, de Iowa, propuso extender DACA por tres años, sin un camino a la residencia, en una propuesta que también busca otorgar fondos para el muro fronterizo y restringir las ciudades santuario.

“Estas propuestas son una cachetada para nuestra causa y (significa) seguir en una crisis para en tres años estar en el mismo lugar”, aseveró José.

Actualidad Laboral / Con información de Televisa