30-06-2017
Una huelga general provocó trastornos en las principales ciudades brasileñas el viernes, al rechazar los trabajadores sindicalizados el proyecto del presidente Michel Temer de flexibilizar las leyes laborales y reducir las prestaciones jubilatorias. En Sao Paulo, los manifestantes bloquearon algunas de las arterias principales e impidieron el acceso al Aeropuerto de Guarulhos, el más grande del país.

En Río de Janeiro, cortaron el acceso al centro y se formaron colas de vehículos de varios kilómetros detrás de los huelguistas y de las filas de neumáticos encendidos. Mucha gente optó por caminar o ir en bicicleta al trabajo.

“Debemos derrotar las reformas laborales y de jubilaciones porque es el regreso de la esclavitud”, dijo Iran de Paula, abogado y miembro del Movimiento de Trabajadores Sin Techo. “Tu compañía te echará cuando quiera, no tendrás derechos y deberás trabajar hasta que cumplas 100 o 200 años”.

Los manifestantes en Río se concentraron frente al Palacio Guanabara, sede del gobierno estatal. Los profesores universitarios exigieron el pago de sueldos atrasados. Miles de empleados públicos en el estado de Río de Janeiro no cobran desde hace meses debido a la crisis presupuestaria aguda.

La huelga afectó otras ciudades importantes como Porto Alegre, Belo Horizonte y Brasilia, la capital. Se preveían manifestaciones más grandes hacia el atardecer.

El proyecto en discusión en el Congreso facilitaría la contratación de trabajadores temporarios y reduciría los beneficios. La reforma provisional elevaría la edad de jubilación y también rebajaría los pagos.

En la actualidad, muchos empleados públicos pueden jubilarse a los 54 años con casi todos los beneficios. La reforma fijaría por primera vez una edad mínima para el retiro, de 65 años para los hombres y 62 para las mujeres.

La gente rechaza las reformas y no está claro si las aprobaría debido a la profunda crisis política.

Temer ha sido acusado de recibir sobornos y la Cámara de Diputados iniciará un estudio de las denuncias en su contra. Si dos tercios de la cámara votan que el caso tiene méritos, Temer será suspendido durante 180 días mientras la Corte Suprema realiza un juicio. Temer ha rechazado las acusaciones.

Actualidad Laboral / Con información de AP