20-02-2018

La cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken, más conocida como KFC, se ha visto obligada este lunes a cerrar más de 700 restaurantes en Reino Unido por la falta de pollo, debido a un problema de distribución de la empresa alemana DHL. En total, más de 700 locales, de los 900 que tiene en Gran Bretaña, han permanecido sin abrir este lunes por la tarde, según la página web de la empresa estadounidense.


Desde hace varios días, KFC tiene problemas logísticos con la empresa alemana DHL, con la que trabaja desde hace poco, para la entrega de varias materias primas con las que trabaja la compañía estadounidense, entre las que están los pollos. "Tenemos un nuevo compañero de reparto a bordo, pero han tenido un par de problemas iniciales: llevar pollo fresco a 900 restaurantes en todo el país es bastante complejo", ha explicado la empresa en un comunicado. "No pondremos en peligro la calidad de nuestros productos, por lo que la falta de entregas ha provocado que algunos de nuestros restaurantes estén cerrados y otros estén operando un menú limitado", dice el texto de KFC, que añade: "Sabemos que esto puede haber molestado a algunos de ustedes en los últimos días. Realmente lo lamentamos". Además, en el comunicado de la web se pueden ver cuáles son los locales de la cadena que permanecen abiertos este lunes.


En otro comunicado, la compañía DHL ha pedido disculpas y ha admitido que sufre "problemas operacionales". También ha afirmado que está trabajando "con KFC y sus socios para restablecer la situación".


Recordemos que KFC es una franquicia de restaurantes de comida rápida especializada en pollo frito con más de 18.000 restaurantes en 120 países. Según datos de Forbes, es la segunda mayor compañía de comida rápida, tras McDonalds.


Actualidad Laboral / Con información de El País