28-06-2017
Casi la mitad de los trabajadores de la Unión Europea "altamente cualificados" podrían dejar el Reino Unido antes de cinco años, según un estudio elaborado por la consultora Deloitte y difundido por The Guardian. En total, el 36% de los inmigrantes de la UE (en torno a 1,2 millones de trabajadores) están planeando salir del país como consecuencia del Brexit.

El 48% de los ciudadanos europeos en suelo británico considera que el país es "menos atractivo" tras la salida de la UE. Esa sensación se agudiza sobre todo entre los trabajadores "altamente cualificados" -en sectores como la tecnología o las finanzas- que reconocen en un 65% que el Reino Unido es "significativamente menos atractivo" que antes del Brexit.

Los datos de la consultora Deloitte -a partir de un sondeo entre 2,242 trabajadores europeos y no europeos- han disparado las alarmas sobre el previsible déficit de mano de obra. El éxodo del Brexit arrancó en el 2016: unos 117.000 inmigrantes de la UE se fueron del Reino Unido, principalmente polacos, checos y ciudadanos de las repúblicas bálticas.

La inmigración neta al Reino Unido cayó por sí misma en 84.000 trabajadores el año pasado hasta fijar el nuevo listón en 248.000 (por debajo del "techo" de los 300.000 de los últimos años, pero lejos aún del máximo de 100.000 a lo que aspiran los partidarios del Brexit "duro").

"La diversidad cultural, las oportunidades de empleo y calidad de vida en el Reino Unido siguen atrayendo a la gente más brillante del mundo", advierte David Sproul, de la consultora Deloitte, que recalca si embargo el "bache" de percepción que existe dentro y fuera del Reino Unido.

El sector agrario y sanitario, muy afectados

"Los trabajadores de la Unión Europea están más dispuestos a marcharse que antes", reconoce. "Esto apunta a un déficit de mano de obra a corto y medio plazo, que puede cubrirse en parte subiendo la cualificación de la fuerza de trabajo doméstica. Pero hará falta un sistema de inmigración en sintonía con las necesidades de la economía".

El éxodo europeo se percibe ya en sectores tan dispares como el agrario (con una "falta" del 17% de la mano de obra necesaria el pasado mes de mayo) o las universidades (con una de caída de 32.000 estudiantes europeos matriculados). El sector sanitario -con más de 160.000 europeos trabajando en el Servicio Nacional de Salud, en la medicina privada o en la asistencia social- podría ser otro de los más afectados por la "fuga" de ciudadanos de la UE.

"La caída reciente de la inmigración tiene una explicación así de fácil: hay más gente que se va y menos gente que viene al Reino Unido", advierte Seamis Nevin, al frente del departamento de empleo del Institute of Directors. "Una reducción significativa de la fuerza de trabajo extranjera puede tener una gran impacto si no existen suficientes trabajadores británicos cualificados para esos puestos".

Respecto al sector agrario, en un comunicado reciente dirigido al Parlamento, el Sindicato Nacional de Agricultores lamentaba "el cambio drástico experimentado en la mano de obra disponible en los últimos nueve meses", hasta el punto que el 60% de los agricultores reconocieron tener problemas para recultar suficientes trabajadores septiembre pasado.

En lugares como Boston -la capital oficiosa de "Brexitlandia"- la partida de los inmigrantes del Europa del Este que trabajaban como "temporeros" supone un reto para la recogida de la cosecha de coles de Bruselas... De los 13.400 trabajadores temporales en el sector el pasado mes de enero, tan sólo 14 eran británicos.

"La cruda realidad es que existe una percepción de este país como xenófobo y racista", asegura Jonhn Hardman, director de Hops Labour Solutions. "El Brexit nos hace parecer poco amigables.

Actualidad Laboral / Con información de El Mundo