06-09-2018

Polonia necesita trabajadores. Tras años de crecimiento económico, la tasa de paro es del 3,6%, según datos del segundo trimestre de 2018. Esta es la tasa de desempleo más baja de toda la historia, lo que está provocando que las empresas del país sufran serias dificultades para encontrar a los trabajadores que necesitan. Por eso, Polonia, una sociedad conservadora y con poca tolerancia hacia la inmigración, planea atraer a cientos de miles de polacos que emigraron hace años del país.


La viceprimera ministra polaca, Beata Szydlo, aseguró hoy que su Gobierno ultima un paquete de medidas para facilitar el retorno de los polacos residentes en el extranjero, necesarios en un país que demanda mano de obra, ante la falta de trabajadores para mantener sus tasas de crecimiento. "Tenemos que hacer que el regreso sea atractivo, especialmente para los jóvenes que abandonaron Polonia en los últimos años en busca de mejores condiciones laborales", según ha explicado Szydlo durante una intervención en el foro económico de Krynica (sur).


Polonia tiene, según los últimos datos publicados por la ONU, 4.701.465 emigrantes, lo que supone un 12,38% de la población del país. La emigración se ha dirigido especialmente a Alemania, Reino Unido y Estados Unidos.


El boom de Polonia


Según los datos que publica Eurostat (agencia de estadística de la Unión Europea), el PIB de Polonia lleva creciendo más de 20 años consecutivos, es decir, el país logró esquivar incluso la Gran Recesión que asoló Europa. La conversión de Polonia, en una economía de mercado, ha sido uno de los grandes éxitos de las últimas décadas.


Este crecimiento ha permitido que uno de los mercados laborales que peor funcionaba de toda Europa, haya pasado de un 20,4% de paro en 2002 hasta el 3,6% de hoy, una caída de casi 17 puntos porcentuales que deja en nada los hitos del mercado laboral español, durante el boom inmobiliario de principios del 2000.


Esta situación hace que el país centroeuropeo demande más trabajadores para continuar su ritmo de crecimiento, y aunque la llegada de inmigración proveniente de la vecina Ucrania ha logrado suplir parcialmente esta falta de mano de obra, las empresas polacas siguen demandando más empleados. De hecho, más de la mitad de las compañías polacas (un 52%) reconocen que no pueden cubrir sus vacantes por falta de candidatos, mientras que un 18% lo achaca a las altas demandas salariales de los aspirantes.


Para 2030, las previsiones apuntan a que uno de cada cinco empleos no podrán cubrirse en Polonia por falta de candidatos.


Actualidad Laboral / Con información de El Economista de España