02-07-2020

La economía estadounidense creó puestos de trabajo a un ritmo récord en junio, tras la reapertura de más restaurantes y bares, en una nueva evidencia de que la recesión generada por el COVID-19 probablemente ha terminado, aunque un aumento de los casos del virus amenaza con descarrilar la recuperación.



Las nóminas no agrícolas se incrementaron en 4,8 millones en junio, dijo el jueves el Departamento del Trabajo en el reporte mensual más observado por los mercados para determinar la salud del sector laboral. Se trató del mayor avance desde que el Gobierno empezó a tomar registros en 1939.


Las nóminas nacionales repuntaron en 2,699 millones en mayo.


Economistas encuestados por Reuters habían previsto que Estados Unidos crearía 3 millones de empleos según los registros oficiales en junio.


En tanto, la tasa de desempleo descendió a 11,1% desde el 13,1% del mes anterior. Las contrataciones están aumentando mayormente porque las empresas están recibiendo devuelta a trabajadores despedidos de segmentos no esenciales como restaurantes, gimnasios, oficinas de atención dental, entre otros, que estuvieron cerrados para contener al coronavirus.


Economistas han atribuido el incremento acelerado de empleos al Programa de Protección de Salarios del Gobierno, que otorga a las empresas préstamos que pueden ser parcialmente condonados si son utilizados para pagar sueldos. Estos fondos se están agotando.


Las aperturas de puestos de trabajo se suman a una serie de datos, incluyendo el gasto del consumidor, que muestran un fuerte rebote de la actividad. Pero la vuelta a las faenas de las empresas tras el cierre de mediados de marzo ha desatado nuevos brotes de coronavirus en vastas áreas del país, entre ellos los populosos estados de California, Florida y Texas.


Varios estados han estado haciendo una pausa en sus procesos de reaperturas desde fines del mes pasado y enviando a casa a trabajadores. El impacto de estas decisiones no figura en el reporte de empleo de junio porque el Gobierno recopiló los datos de las empresas a mediados del mes.


El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reconoció esta semana el repunte de la actividad, al decir que la economía había ingresado a una “nueva fase muy importante y lo hizo antes de lo previsto. Pero de todas formas advirtió que el panorama es “extraordinariamente incierto” y dependería de “nuestro éxito en frenar el virus”.


En otro reporte publicado el jueves, el Departamento del Trabajo dijo que los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo alcanzaron una cifra desestacionalizada de 1,427 millones en la semana terminada el 27 de junio, por debajo de las 1,482 millones de solicitudes de la semana anterior.


En un tercer informe macroeconómico, el Gobierno dijo que el déficit comercial del país se profundizó en mayo porque la pandemia llevó a las exportaciones a su menor nivel desde 2009.


El Departamento del Comercio indicó que la brecha comercial se incrementó en 9,7% a 54.600 millones de dólares, mientras que los economistas encuestados por Reuters esperaban un saldo negativo menos acentuado para mayo de 53.000 millones de dólares.


Actualidad Laboral / Con información de Reuters