06-02-2019

La profesionalización de la figura del influencer ha convertido a estas estrellas digitales en auténticos hombres y mujeres anuncio. Sin embargo, la delgada y difusa línea entre la naturaleza de los posts en redes sociales ha llevado a los organismos regulatorios a establecer unas pautas para evitar confusiones entre los usuarios.


Aunque en países como España el tema todavía se encuentra en el limbo regulatorio, en otros mercados como el británico, los influencers ya no tienen vía libre para dar gato por liebre. La Autoridad de Competencia y de los Mercados británica (CMA) ha establecido una guía para influencers que deben cumplir a riesgo de sanciones.


Las pautas que se establecen tienen el objetivo de dar a conocer en todo momento y de manera clara a los consumidores si un influencer ha recibido una contraprestación por mostrar o recomendar un producto o servicio en sus redes sociales.


Las nuevas medidas, que siguen las líneas ya establecidas por la Advertising Standards Authority, organización de autorregulación publicitaria en el Reino Unido, se caracterizan por su obligado cumplimiento y son, sin duda, más estrictas, algo que ha generado cierto malestar entre los influencers.


Pero, ¿en qué consisten las nuevas reglas?


En primer lugar, el organismo exige que el influencer haga saber claramente a sus seguidores cuándo una marca le ha pagado por un espacio publicitario en sus canales, cuándo le han regalado productos a cambio de sacarlos en sus posts o cuándo se los han prestado. Asimismo, se debe aclarar la relación que se mantiene o se ha mantenido con una marca a lo largo del último año y se prohíbe llevar al engaño al consumidor con textos poco explícitas o específicos.


Para ello recomienda alejarse de todas aquellas frases que no contengan claramente la palabra publicidad, anuncio pagado o similares. Es decir, agradecer, colaborar, mencionar o patrocinar prácticas que la CMA recomienda dejar al margen a menos que estén claramente indicadas como “contenido pagado”.


Además, el uso de las etiquetas publicitarias debe situarse siempre al principio del post y las normas se aplican a una gran variedad de fórmulas publicitarias que abarcan desde los simples regalos o espacios pagadas hasta el marketing de afiliación.


De no cumplirse estas medidas, tanto los influencers como sus representantes y las propias marcas pueden ser apercibidas por los organismos.


Esta vez las autoridades británicas han dado un verdadero ultimátum a las celebridades de la red. De hecho, algunas como las cantantes Rita Ora, Ellie Goulding o las modelos Alexa Chung o Rosie Huntington-Whiteley ya se han comprometido a cumplir con las nuevas reglas del juego.


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