09-12-2021

La Unión Europea informó sobre los planes que tiene para mejorar las condiciones de los cada vez más trabajadores de servicios basados en apps. La iniciativa reclasificaría a algunos de ellos como empleados con derecho a prestaciones, en un nuevo revés para las plataformas digitales que dependen de contratistas independientes para repartir comida a domicilio o transportar personas.


El borrador presentado por autoridades europeas pretende aclarar la situación laboral de las personas que trabajan para empresas basadas en apps como el servicio de transporte Uber y la firma de reparto de comida Deliveroo. Los trabajadores esporádicos y las plataformas que les contratan operan en vacíos de la legislación laboral actual, y las medidas que estudia el bloque de 27 países pretenden aclarar esos aspectos poco claros.


Las plataformas de trabajo esporádico basadas en apps han florecido en la economía digital, especialmente durante la pandemia del COVID-19, cuando se disparó la demanda de servicios de comida a domicilio. Las apps ofrecen trabajo de corto plazo para millones de personas, pero su rápido crecimiento ha trastocado los modelos tradicionales de negocio y empleo, lo que ha provocado choques entre compañías y agencias reguladoras en todo el mundo. La flexibilidad de estos empleos es una ventaja para muchos, pero los trabajadores también denuncian que una vez descontados sus gastos, terminan ganando menos que el salario mínimo.


Según las normas de la UE, una plataforma será considerada “empleador” si cumple al menos dos criterios, de modo que las personas trabajando para la firma serán consideradas como “empleados” con derecho a salario mínimo, vacaciones pagadas, prestación por desempleo y enfermedad, pensiones y otros beneficios.


Los criterios incluyen si una app decide niveles de sueldo; supervisa de forma electrónica el rendimiento de los trabajadores; restringe la libertad de los trabajadores para elegir su horario laboral, aceptar empleos o subcontratar; dicta el aspecto y conducta del trabajador con los clientes, o limita la posibilidad de que los trabajadores creen sus propias bases de clientes o trabajen para otros.


La Comisión Europea, la rama ejecutiva de la UE, estima que unos 5,5 millones de 28 millones de trabajadores europeos están clasificados de forma errónea como autónomos. El bloque ha adoptado una posición global de liderazgo a la hora de hacer frente a las compañías tecnológicas para asegurar desde los derechos de los trabajadores a la seguridad en internet.


Las plataformas pueden apelar la clasificación, pero serán ellas quienes tendrán que demostrar que no son empleadores, indicó la comisión.


“Debemos aprovechar todo el potencial de las plataformas digitales para crear empleo”, dijo el comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, Nicolas Scmit. “Pero también debemos asegurarnos de que son empleos de calidad, que no fomentan la precariedad, para que la gente que trabaja a través de ellas tenga seguridad y pueda planificar su futuro”.


Las normas de la UE, que tardarán años en entrar en vigencia, son otro golpe para las empresas de servicios en Europa. Nuevas leyes o fallos judiciales recientes en España, Holanda y Gran Bretaña requieren que los repartidores de comida o conductores sean considerados como empleados en lugar de como trabajadores independientes.


En cambio, la tendencia es opuesta en Estados Unidos, donde Uber y otros servicios basados en apps evitaron este año un intento de California de clasificar a sus trabajadores como empleados.


La Comisión Europea también quiere obligar a las plataformas a ser más transparentes con los algoritmos utilizados para gestionar a los trabajadores para comprender mejor cómo se asignan las tareas y se fijan los pagos. La gente debería ver cómo funcionan los algoritmos y los trabajadores deberían poder apelar cualquier decisión automática, señaló.


Actualidad Laboral / Con información de AP