06-02-2024

Apenas se acababan de superar dos huelgas ferroviarias de varios días de duración, cuando el sindicato Verdi convocó el siguiente paro en Alemania. Esta vez afectó a los aeropuertos, donde el personal de seguridad aérea paró su trabajo el 1 de febrero.


Unos 25.000 empleados, entre ellos los que trabajan en controles de pasajeros o equipaje, fueron convocados. Sin ellos, las áreas de seguridad de los aeropuertos no pueden funcionar. A los viajeros de las grandes ciudades, como Hamburgo, Bremen, Berlín, Colonia, Fráncfort o Stuttgart, solo les quedó tener paciencia.


Un día después, se produjo una huelga en el transporte local. Esta reunió a más de 130 empresas municipales responsables del transporte en autobús, metro y tranvía en 81 ciudades y 42 distritos.


Y se avecinan más protestas. En Lufthansa también podría producirse pronto una nueva huelga entre los tripulantes de cabina.


¿Aumenta el deseo de los alemanes de hacer huelgas?


Francia es conocida por sus grandes huelgas, pero últimamente también hay la sensación de que cada vez hay más paros en Alemania. "Esto se debe principalmente a que se producen en sectores como el de transporte, donde muchos ciudadanos se ven afectados", afirma Thorsten Schulten, de la fundación sindical Hans Böckler. Si hubiera paros en otros sectores, como la construcción, la química o el metal, la ciudadanía no se daría cuenta, porque la vida cotidiana no se vería afectada. De todos modos, no está claro si realmente hay más huelgas últimamente, porque todavía están disponibles las cifras exactas del año pasado, según el experto en mercado laboral.


Sí se sabe que el seguimiento de las convocatorias fue grande el año pasado. Incluso los sindicatos quedaron sorprendidos por la cantidad de personas que se sumaron a los paros y se unieron al sindicato, explica Schulten.


"Hoy en día estamos viendo ciertamente más huelgas que hace diez o veinte años”, afirma Marcel Fratzscher, del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW) en Berlín. "También hubo épocas, como en los años 80 en Alemania, en las que había muchas huelgas", recuerda.


Entre 2012 y 2021, en Alemania se perdieron una media de 18 días laborables al año por cada 1.000 empleados. En Francia y Bélgica, en cambio, 92 y 96 días respectivamente.


Más paros y conflictos laborales en los próximos años


El principal motivo de las huelgas en Alemania es que la inflación ha golpeado duramente a la gente. "Hoy en día, mucha gente tiene un poder adquisitivo más bajo, porque en los últimos tres años los salarios han aumentado mucho menos que los precios y la gente quiere ahora que se le compense esta pérdida de poder adquisitivo", opina el jefe del DIW, Fratzscher.


Pero también hay huelgas porque la escasez de mano de obra debido al desarrollo demográfico. "Tenemos 1,8 millones de puestos de trabajo disponibles. Esto hace que los empleados tengan más confianza en sí mismos. Exigen mejores condiciones laborales, mejores salarios y quieren conseguirlo", comenta Fratzscher. Por lo tanto, las huelgas no sólo se hacen por más dinero, sino también, por ejemplo, por menos horas de trabajo, como fue el caso de la huelga ferroviaria a principios de año.


El jefe del sindicato Verdi, Frank Werneke, defendió las huelgas de esta semana en los aeropuertos y en el transporte público local: "Las condiciones laborales en estas áreas son tan catastróficas que la gente quiere un alivio". "Veo una probabilidad muy alta de que veamos más huelgas y conflictos laborales en los próximos dos o tres años", sostiene Fratzscher.


Sobre todo, este año se avecinan importantes rondas salariales, por ejemplo en el sector bancario, en la industria de la construcción, en la industria química, en la industria metalúrgica y eléctrica. Los convenios colectivos en los servicios de correo postal Deutsche Post y en los servicios públicos federales y locales también finalizarán a finales de 2024. En total, alrededor de 12 millones de empleados participarán en negociaciones colectivas, según el Instituto de Ciencias Económicas y Sociales de la Fundación Hans Böckler (WSI).


Actualidad Laboral / Con información de DW