23-08-2021

La ciudad italiana de Venecia ha decidido dar un paso más, en la lucha contra la saturación turística y a partir del verano del 2022 cobrará una entrada a sus visitantes, según recoge el medio italiano La Repubblica; que asegura que el precio variará en función del día, y la cantidad de personas prevista. Según el diario La Stampa, la entrada a Venecia puede costar desde tres euros hasta 10 euros (de 3,5 a 11,7 dólares); y dependerá de la temporada y de la cantidad de turistas que esperen llegar ese día.


La previsión de las autoridades es que se coloquen unos tornos, en los principales puntos de acceso al centro histórico; similares a los que se colocaron, para controlar las entradas al centro de la ciudad en 2018.


La adopción de esta medida, que se había aplazado dos veces, ha sido finalmente aprobada tras la invasión de turistas en las últimas semanas; que se saldó con la prohibición de entrada de grandes cruceros. La ciudad de los canales recibe cada año 25 millones de turistas, de los cuales cerca de 14 millones van a pasar el día, pero no pernoctan.


En septiembre, los ensayos: los venecianos no pagarán pero tendrán que reservar


En septiembre de este 2021, se comenzará a ensayar el sistema de pago en zonas determinadas de la ciudad. Pero no será hasta el próximo 1 de junio, cuando entren finalmente en vigor los torniquetes, en función de las pruebas realizadas por el Ayuntamiento italiano.


La denominada "gestión activa de flujos turísticos" estará basada, fundamentalmente, en el acceso a través de estos torniquetes electrónicos. Se podrá realizar una reserva a través de una aplicación que permitirá pagar la tarifa de acceso a la ciudad. Los venecianos estarán exentos del pago, aunque se les pedirá que reserven su visita.


La medida, muy polémica, es considerada por muchos "una medida inconstitucional y contraria a la legislación europea"; como asegura el concejal Marco Gasparinetti. Para quien algo así, "se podría hacer para un área limitada, como la plaza de San Marcos, pero no para una ciudad entera (...). Es una medida para hacer dinero", lamentó.







Actualidad Laboral / Con información de El Economista