Aunque a menudo, nos concentramos en mantenernos al día haciendo gran cantidad de cosas: más llamadas, más SKU's creados (número o código asignado a un elemento para poder identificarlo en el inventario físico o financiero), más horas trabajadas, etc. La entrega de un trabajo de calidad es una forma segura, de complacer a los clientes y ganarse su respeto.

Pero si tu mente está nublada por una larga lista de tareas pendientes, una fecha límite poco realista o sentimientos de agotamiento; es posible que la calidad se quede en el camino. Priorizar tu bienestar te permitirá mostrar la mejor versión de ti mismo. Por eso, los siguientes son algunos consejos que deberías de utilizar para mejorar tu espacio mental y tu desempeño.

1- Date un descanso



El día solo tiene 24 horas y a menudo puedes sentir que, en lugar de tomarte un descanso, la mejor opción es ir por otra taza de café, y seguir trabajando. Cuando te sientes estresado, un descanso de solo cinco minutos, puede cambiar las próximas cinco horas de tu día. Nuestro cerebro produce la energía suficiente para alimentar una pequeña bombilla, pero si no le damos tiempo para recargarse; en realidad entrará en sobremarcha.

Esto puede provocar una pérdida de creatividad, de enfoque y conducir a una fatiga que repercute en la toma de decisiones. Si estás buscando entregar un trabajo de gran calidad, cruzar esa línea puede no ser la mejor opción. Tómate un momento para meditar, leer las noticias o salir a pasear. En el mundo laboral, cada vez más híbrido, en el que vivimos; incluso puedes ser productivo con las tareas personales: vacía la lavavajillas, prepara la cena o echa una carga de ropa a la lavadora.

Un descanso rápido puede mejorar la función cerebral, restaurar la motivación, el pensamiento crítico y la creatividad. Y ayudarte a entregar un mejor trabajo.

2- Aprende a decir "no"



Una buena manera de comenzar a marcar límites, es por medio de conversaciones individuales con tu supervisor. Mantenlo al día para que sepa que estás ocupado, cuéntale de las vacaciones que estás planeando, de tus objetivos profesionales y de cualquier problema personal inesperado. Es esencial ser tu propio defensor en estas conversaciones, porque nadie entiende tu vida mejor que tú. Al mantener a tu jefe informado, tendrás a otra persona en tu esquina si debes rechazar alguna tarea.

Cuando se te pida que tomes un proyecto, evalúa seriamente tu trabajo y tu vida personal; y considera si tienes la capacidad de asumir el desafío antes de aceptarlo. Morder más de lo que puedes masticar puede provocar que te sientas abrumado o agotado; lo que perjudica tu enfoque, frena tu productividad e impacta negativamente en los resultados.

Si te niegas, asegúrate de comunicar efectivamente tus razones para hacerlo. Proporciona siempre soluciones alternativas, como consultar con otro colega si tendría tiempo para ayudar.

3- Usa tu tiempo de vacaciones



Tomar tiempo para descansar nos ayuda a estar más concentrados, energizados y le da una perspectiva positiva a la oficina. Una de las mejores maneras de recargar energía, es usar nuestro tiempo de vacaciones. Puede ser difícil encontrar la manera para tomarte un tiempo libre, cuando administras múltiples proyectos y vives con plazos ajustados, pero es importante hacerlo.

Los estudios demuestran que tomar vacaciones es clave para reducir el estrés, mejorar la salud mental y aumentar la productividad en el trabajo. Asegúrate de tomar al menos una semana libre. Pues un estudio reciente, realizado por Club Wyndham, encontró que el 43% de los trabajadores estadounidenses encuestados, afirmaron que no comenzaron a relajarse hasta tres días después de haber iniciado su viaje. A tu empresa le conviene que descanses.

Cuando te sientas apagado, asegúrate de desconectarte por completo: no revises tus correos electrónicos y no te preocupes por lo que puedas estar perdiendo, o lo que tendrás que resolver cuando regreses.
Actualidad Laboral / Con información de Entrepreneur