21-10-2020

Un 74,1% de los habitantes de la capital de Venezuela dijo que consume menos alimentos que en diciembre del 2019, en medio de una crisis agravada por la pandemia de COVID-19, según una encuesta divulgada por diputados de la oposición.


Venezuela está sumergida en una crisis hiperinflacionaria y en recesión desde hace seis años, que se ha agravado por la cuarentena iniciada en marzo y que en junio fue flexibilizada para la mayor parte de las actividades.


Era “notorio que el encierro y la caída de la actividad económica y del empleo iba a tener un efecto” en la población, pero “en otras partes, países, hubo medidas de compensación”, dijo el diputado José Guerra en un foro online junto a otros miembros del opositor partido Primero Justicia, que realizó la encuesta.


En el país sudamericano el salario mínimo mensual es de menos de un dólar.


“No hay discusión para mi que la pandemia influyó, como influyó en todo el mundo, pero en el caso de Venezuela es más agudo (...) justamente por la ausencia de medidas complementarias” como el pago universal de bonos, agregó Guerra.


La muestra consultó telefónicamente a 950 personas en el Distrito Capital del 12 al 14 de octubre y tuvo un margen de error de 5%, explicó el diputado Leonardo Regnault.


En el pasado se veía los datos de consumo de alimentos “como una estadística que no tocaba a Venezuela”, sostuvo Regnault, quien destacó que ahora esa situación “es una realidad, es ver a la gente rebajando” o perdiendo peso por consumir menos.


Un 73,9% de los consultados dijo que la reducción de los alimentos se centró en carne de res y pollo, mientras un 82,3% respondió que consideraba insuficientes sus ingresos para comprar los alimentos de su familia. En el país la inflación anual es mayor a 3.000%.


“Si eso ocurre en la capital del país, que (en el gobierno) han tratado de mantener exenta de todos los problemas del país, ¿qué queda el resto del país?”, dijo Regnault.


Actualidad Laboral / Con información de Reuters