10-09-2015
En un mundo con semejante carga tecnológica, los intermediarios son cada vez más prescindibles. Ahora prima la transacción directa, sin tanta burocracia, algo a lo que le está apostando Amazon desde hace un tiempo, no solo con los drones que Jeff Bezos, su fundador, pretende poner en marcha en breve para poder dejar un paquete donde le plazca sin la mediación de un ser humano, sino ampliando su presencia en el campo de la alimentación.

Ya la tenía a través de Amazon Fresh, un servicio de distribución de comida que puso en marcha en 2007, pero ahora se meterá de lleno en la granja. Lo nuevo es un servicio que el gigante con sede en Seattle pondrá en marcha en California para poder conectar las cosechas con las grandes urbes en un tiempo récord: 36 horas para ser exactos. El objetivo es llevar lechugas, melones, costillas de cerdo o bacalao fresco hasta cualquier punto del sur de California recién salido del horno, como quien dice, en una sociedad con Fresh Nation que esperan expandir hasta el resto del país.

Primero California

Primero será el sur de California, incluyendo Los Angeles y los condados de Orange y San Diego, y después Nueva York para determinar si el experimento funciona. De momento, parecen haber dado un golpe sobre la mesa, poniendo en jaque a unas cuantas compañías emergentes -o start ups- que han invertido fuertes cantidades de dinero para resolver el problema de la entrega a domicilio de comida perecedera.

El gran beneficiado con la operación es el elegido por Amazon, también una 'start up' que echó a andar en 2013 desde Stanford, Connecticut. Es la creación de Tony Lee, un antiguo empresario del comercio digital que comenzó un mercadillo de productos agrícolas en la localidad de Danbury, y que en un año logró reunir una poderosa base de datos formada por otros mercadillos del mismo estilo en otras partes del país.

Actualidad Laboral / Con información de ElMundo