19-11-2015
El índice de precios IPCA-15 de Brasil se aceleró a 10,28% en los 12 meses hasta mediados de noviembre, desde el avance de 9,77% hasta mediados del mes previo, en línea con los pronósticos. Este comportamiento es el nivel más fuerte en 12 años, a pesar de los esfuerzos del Banco Central, por contener los avances de los precios con una de las tasas de interés más alta del mundo.

Es la primera vez desde noviembre de 2003 que la inflación en Brasil supera el 10 por ciento, un hito que podría aumentar la presión sobre el Gobierno de Dilma Rousseff mientras la economía se hunde en recesión y el desempleo alcanza su nivel más alto en más de seis años.

Pese a que el alza de los precios sigue siendo más moderada que en episodios previos de hiperinflación, se ha dado junto con la peor recesión en décadas. Para este año se prevé que Brasil registre una contracción de más del 3%.
Los precios de los combustibles lideraron la aceleración de la inflación a mediados de noviembre, ya que la estatal Petrobras ajustó los precios de la gasolina y el diésel para cubrir su gran volumen de deuda.

Analistas consultados por Reuters, estiman que la inflación cerraría este año en 10,04%, con una desaceleración a 6,5% en 2016. El banco central ha mantenido las tasas de interés en un 14,25%, un máximo de nueve años, y no se espera que las baje sino hasta fines del próximo año.