Ya no es ningún secreto que el mercado laboral ha cambiado drásticamente. Las restricciones y los confinamientos derivados del Covid-19, han provocado un cambio de paradigma en el empleo; los trabajadores ya no tienen las mismas motivaciones que antes. Cada vez más personas renuncian a su puesto en busca de un lugar mejor, pero ¿cuántos saltos de empresa a empresa buscando tu sitio son demasiados? Cada vez es más frecuente encontrar a trabajadores, que han cambiado de empleo varias veces en pocos meses.

Es normal, la vuelta a la oficina después de prácticamente un año descubriendo el universo de la flexibilidad laboral, ha modificado la mentalidad de estas personas. Sin embargo, la línea que separa la búsqueda sana de un lugar en el que trabajar feliz, y el miedo irracional al compromiso con una empresa es muy delgada. Acercarse a este último terreno puede ser, realmente perjudicial para el trabajador, así lo aseguran los expertos en recursos humanos.

¿Por qué los trabajadores abandonan su empresa?



Los motivos se reducen notablemente. Este cambio en los hábitos de los trabajadores ha desembocado, en una falta de alineamiento con las empresas, que siguen jugando con las reglas prepandemia. La falta de conciliación entre la vida laboral y la personal, las largas horas de transporte hasta la oficina, el agotamiento, el estrés y los problemas mentales que ello genera. De hecho, según los últimos datos de LinkedIn, aquellos que iniciaron su etapa laboral durante la pandemia o pocos años antes, son los que más cambian de empleo.

Este segmento representa a la Generación Z, aquellos nacidos después de 1997, por lo que han terminado sus estudios superiores hace muy pocos años. El estudio de LinkedIn encontró que los usuarios de LinkedIn de EEUU que cambiaron de trabajo aumentaron un 37% en 2021, siendo los más jóvenes los "más inquietos". Además, cerca del 25% de los encuestados asegura que planea de su empresa, durante los próximos seis meses; lo que muestra la difícil situación, por la que pasa el mercado laboral. Un momento en el que el conjunto de los trabajadores exige algo que las empresas no pueden, o no quieren, otorgar.

¿Cuál es el problema de cambiar varias veces de empleo?



Buscar un lugar en el que desarrollar el talento propio cómodamente no es malo. El problema es cuando la falta de contexto hace entender, que cualquier empresa es mala para iniciar una etapa laboral. Cambiar demasiadas veces de trabajo puede desarrollar cierta desconfianza en los reclutadores y los trabajadores de recursos humanos, tal y como explican desde CNBC. Esta situación puede crear una imagen de falta de compromiso con el trabajo, así como una señal de que el trabajador huye, cuando las labores se vuelven complicadas.

Por otro lado, cabe destacar que no es lo mismo cambiar de empleo dejando meses en blanco, que solapar ambos trabajos. El primero hace ver falta de interés, un patrón que se repite cuando las cosas van mal; mientras que el segundo representa, que existe gran demanda por el profesional.

¿Cada cuánto tiempo es correcto cambiar de trabajo?



En primer lugar, cambiar de trabajo siempre es correcto si la situación lo exige. Una cultura laboral tóxica, promesas que no se cumplieron, falta de empatía con el trabajador. Motivos racionales para abandonar una empresa hay muchos. Ahora bien, si este no es el caso, hay que encontrar cierto equilibrio. Según los expertos entrevistados por CNBC, existe un "punto dulce" que no genera la desconfianza de los reclutadores.

Para ellos, este tiempo óptimo alcanzaría los 18 meses, este es el periodo mínimo que un trabajador debería pasar en su empresa. No obstante, si la permanencia se alarga entre los tres y cinco años, la imagen del profesional frente a futuras empresas, mejorará notablemente. No obstante, estos plazos no parecen ser complicados de cumplir, sobre todo para la población más mayor.

Atendiendo a otra investigación realizada por CareerBuilder en 2021, a medida que la edad es más baja, también se reduce el tiempo que el trabajador espera permanecer en la empresa. Mientras que los baby boomers (57 a 75 años) permanecen en sus trabajos durante aproximadamente 8 años; la Generación X (41 a 56 años) tan solo pasa un promedio de 5 años en el mismo puesto.

Estas cifras se reducen todavía más entre millenials y Generación Z. Mientras los primeros alcanzan una media de 2 años y 9 meses, los segundos tan solo están dispuestos a durar 2 años y 3 meses. Sin embargo, para que estas estimaciones se cumplan, el trabajador tiene que encontrar satisfechas sus necesidades. La 'Gran Renuncia' supuso que 50 millones de estadounidenses dejasen su puesto de trabajo, y esta tendencia parece estar extendiéndose al resto del mundo. Las empresas de todo el planeta van a tener que soltar cuerda, si no quieren sufrir una fuga de talento.

Actualidad Laboral / Con información de El Economista