La depresión y el bajo rendimiento son uno de los peores enemigos en el ambiente laboral, lo peor es que esto lo han padecido un total de 350 millones de personas en el mundo; así lo reveló una investigación elaborada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).


La depresión laboral ya no es un tema aislado, por el contrario, se ha convertido en un factor de riesgo ya que muchas personas no sienten la confianza para pedir ayuda cuando comienzan con los primeros síntomas.


¿Cómo se detecta la depresión laboral?


Entre las primeras señales de alerta se encuentra un sentimiento persistente de inutilidad, pérdida de interés por las cosas y bajo estado de ánimo. Así como la pérdida en la capacidad de disfrutar las cosas.


Además, sentirse deprimido puede estar relacionado con temas familiares, sociales o dentro del ámbito laboral, y se van dando de poco a poco hasta que se agrava y la persona puede poner en riesgo su vida.


Y esto no es todo, en el ámbito laboral, el burnout, es una conducta que afecta directamente el desempeño laboral y algunas señales de él son: Mirar el reloj con frecuencia; Resistencia para ir a laborar. Posponer el contacto con clientes/pacientes. Retardos en llegada o salidas. Pérdida de la creatividad o solución de problemas. Trabajar más, con menos resultados. Incremento en consumo de estimulantes. Inhabilidad para satisfacer las habilidades recreativas y de recuperación.


Cabe mencionar que la mejor manera de evitar el burnout es mantenerse pendientes del comportamiento de tu entorno laboral.


Actualidad Laboral / Con información de Americaeconomia