15-01-2021


Google anunció este jueves que completó la operación de compra de la firma de tecnología para deporte y salud Fitbit, valorada en unos US$2.100 millones y que fue anunciada en 2019, pero que todavía está siendo investigada por las autoridades estadounidenses.


Google recibió el mes pasado el visto bueno de los reguladores europeos tras aceptar una serie de compromisos para garantizar que la adquisición no reforzaba aún más el dominio de la empresa estadounidense en el mercado de la publicidad digital, dada la posibilidad de que usase datos de Fitbit para ayudar a personalizar los anuncios.


Mientras, el Departamento de Justicia de EE.UU. confirmó este jueves que sigue examinando la operación por sus posibles efectos en la competencia. En un comunicado, el gigante de internet anunció la finalización de la compra y subrayó que el acuerdo siempre se centró en los dispositivos de Fitbit y no en los datos de sus usuarios.


“Hemos trabajado con los reguladores globales en un enfoque que salvaguarda las expectativas de privacidad de los consumidores, incluyendo una serie de compromisos vinculantes que confirman que los datos de salud y bienestar de los usuarios de Fitbit no serán usados en anuncios de Google y que estos datos serán separados de otros de Google”, señaló la empresa.


Además, se permitirá a los usuarios de Google seguir usando servicios y aplicaciones de terceras empresas.



Con Fitbit, Google se hace con uno de los mayores actores en el mercado de las aplicaciones y dispositivos vinculados a la actividad física y de medición del ritmo cardíaco, pasos, calorías quemadas y distancias recorridas, entre otras variables.


De este modo, pasará a competir directamente en este segmento con Apple, cuyo reloj Apple Watch realiza funciones similares y al que la compañía de la manzana mordida ha centrado durante los últimos años en el ámbito de la salud y el deporte.


Fundada en 2007 bajo el nombre de Healthy Metrics Research, Fitbit fue una de las empresas pioneras del sector y sigue siendo uno de los actores más relevantes, aunque en los últimos tiempos perdió cuota de mercado no sólo frente a Apple, sino también frente a rivales que ofrecen productos a precio más competitivo como los chinos Huawei y Xiaomi. La compra había sido demorada por la agencia reguladora de la competencia de Australia.


"No estamos satisfechos de que un acuerdo de este tipo de vigencia a largo plazo en una industria tan compleja y dinámica pueda ser monitoreado y que la ley pueda ser aplicada de manera efectiva en Australia", había dicho el ente regulador en un comunicado.


"La ACCC teme que la adquisición de Fitbit por parte de Google pueda dar lugar a que los rivales de Fitbit, además de Apple, sean expulsados del mercado de los dispositivos del tipo wearable, ya que dependen del sistema Android de Google y otros servicios de Google para que sus dispositivos funcionen de manera eficaz", había explicado Rod Sims, de la Comisión Australiana de la Competencia y la Defensa del Consumidor.


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