Durante el último año, he examinado la biografía de muchos de los dirigentes económicos más populares y admirados como Elon Musk, Oprah Winfrey, Bill Gates, Warren Buffett y Mark Zuckerberg, con el fin de entender cómo utilizan los principios de la práctica deliberada.

Lo que he realizado no es un estudio académico, pero nos muestra un sorprendente patrón que se repite. Muchos de estos líderes, aunque están realmente ocupados, dedican por lo menos una hora al día (o cinco horas a la semana) durante toda su vida profesional a actividades que podríamos clasificar como aprendizaje o práctica deliberada. Este fenómeno se conoce como "la regla de las cinco horas".

Cómo los mejores líderes cumplen la regla de las 5 horas

Para estos líderes, la regla de las cinco horas suele dividirse en tres categorías: leer, reflexionar y experimentar.

Leer

Según ha publicado la revista HBR, "el fundador de Nike, Phil Knight, adora tanto su biblioteca que para entrar tienes que quitarte el calzado y hacer una reverencia".

Oprah Winfrey atribuye en gran parte el mérito de su éxito a la lectura: "Los libros han sido la llave hacia mi libertad personal". Este hábito lector es compartido con el mundo gracias a su club de lectura.

Estos dos no son los únicos. Fíjate en la intensiva práctica lectora de otros empresarios multimillonarios:

  • Warren Buffett se pasa entre cinco y seis horas diarias leyendo periódicos y 500 páginas de informes corporativos.

  • Bill Gates lee 50 libros al año.

  • Mark Zuckerberg lee al menos un libro cada dos semanas.

  • Elon Musk creció leyendo dos libros diarios, según cuenta su hermano.

  • Mark Cuban lee más de 3 horas cada día.

  • Arthur Blank, cofundador de Home Depot, lee dos horas al día. El empresario multimillonario David Rubenstein lee seis libros a la semana.

  • Dan Gilbert, un millonario hecho a sí mismo y propietario de Cleveland Cavaliers, lee de una a dos horas diarias.


Reflexionar

Otras veces, la regla de las cinco horas se transforma en tiempo para la reflexión y el pensamiento.

El consejero delegado de AOL, Tim Armstrong, obliga a su equipo ejecutivo a invertir cuatro horas semanales exclusivamente a pensar. Jack Dorsey es un divagador compulsivo. Jeff Weiner, consejero delegado de Linkedin, establece dos horas diarias de reflexión. Brian Scudamore, el fundador de una compañía valorada en 250 millones de dólares, O2E Brands, dedica 10 horas semanales tan solo a pensar.

Cuando Reid Hoffman necesita apoyo para desarrollar una idea, llama a uno de sus amigos: Peter Thiel, Marx Levchin o Elon Musk. Cuando el multimillonario Ray Dalio comete un error, se conecta a un sistema que es compartido por todos los empleados de la empresa. Después, reparte el tiempo con su equipo para encontrar los motivos que lo causaron. La empresaria multimillonaria Sarah Blakely es una periodista veterana. En una entrevista, reveló que tiene más de 20 cuadernos donde ha escrito sobre las cosas más horribles que le han sucedido y las cosas buenas que éstas le han proporcionado.

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Experimentar

Finalmente, la regla de las cinco horas adopta la forma de la experimentación rápida.

A lo largo de su vida, Ben Franklin dedicó tiempo a la experimentación, dirigiendo proyectos con personas afines y realizando un seguimiento de sus propias virtudes. Es bien sabido que Google permitió a sus empleados dedicar un 20% de sus horas de trabajo a experimentar con nuevos proyectos. Facebook promueve la experimentación mediante los "Hack-A-Months": la oportunidad de trabajar con otro equipo en un proyecto concreto durante un mes.

Puede que el mayor ejemplo de la experimentación sea Thomas Edison. Aunque era un genio, Edison abordaba los nuevos inventos con humildad. Identificaba cada solución posible y después probaba sistemáticamente cada una de ellas. Según uno de sus biógrafos, "Aunque comprendía las teorías de su tiempo, le resultaban inútiles para resolver problemas desconocidos".

Llevó esta estrategia hasta tal extremo que su competidor, Nikola Tesla, comentó acerca del método de prueba y error:

"Si [Edison] tuviera que encontrar una aguja en un pajar, no se pararía a pensar dónde sería más probable que estuviera, sino que se apresuraría, con la diligencia febril de una abeja, a examinar paja por paja hasta encontrar el objeto de su búsqueda".

El poder de la regla de las 5 horas: índice de mejora

Las personas que siguen la regla de las cinco horas en el mundo del trabajo tienen una ventaja. La idea de la práctica deliberada se confunde a menudo con trabajar duro sin más. Además, la mayoría de los profesionales se centran en la productividad y el rendimiento, no en el índice de mejora. Por ello, con solo 5 horas a la semana de aprendizaje deliberado podrás destacar sobre el resto.

El empresario multimillonario Marc Andreessen habló de forma incisiva sobre el índice de mejora en una entrevista reciente: "Creo que se ensalza el mito del emprendedor de 22 años de forma totalmente desproporcionada... En cambio, se infravalora tremendamente la obtención de conocimientos, el aprendizaje de técnicas para hacer bien las cosas. La gente valora en exceso el mérito de tirarse a la piscina sin miedo ya que, en la realidad, la gente que lo hace se ahoga. El motivo de que haya tantas historias sobre Mark Zuckerberg es que no hay tantos como él. La mayoría están flotando boca abajo en la piscina. Así que, para la mayoría de nosotros, adquirir conocimientos es una buena idea".

En otro momento de la entrevista, añadió: "Si pasas tiempo con los directivos de empresas realmente importantes —como es el caso en la actualidad de Mark [Zuckerberg] o de cualquiera de los grandes directores ejecutivos del presente o del pasado— tienen un conocimiento enciclopédico sobre cómo dirigir una empresa y es muy difícil simplemente intuir todo eso cuando tienes poco más de 20 años. Para la mayoría de las personas, es mucho más razonable la elección de invertir entre 5 y 10 años adquiriendo conocimientos".

Debemos pensar en la regla de las 5 horas de la misma forma que en el ejercicio

Hay que ir más allá del tópico: "Es conveniente formarse continuamente", y pensar de forma más concreta cuál es el tiempo mínimo diario que una persona debe dedicar a la formación para alcanzar una carrera profesional sostenible y exitosa. Al igual que existen las dosis mínimas diarias recomendadas de vitaminas, número de pasos caminados y ejercicios aeróbicos para llevar una vida sana desde el punto de vista físico, en esta sociedad de la información debemos ser más rigurosos a la hora de pensar en la dosis mínima de aprendizaje deliberado necesario para llevar una vida sana en el aspecto económico.

Los efectos a largo plazo de no formarse son tan perjudiciales como los efectos a largo plazo de no llevar un estilo de vida saludable. El director ejecutivo de AT&T enfatiza sobre este asunto en el New York Times; dice que las personas que no empleen al menos entre 5 y 10 horas en la formación online "se volverán obsoletos en lo que respecta a la tecnología".

Actualidad Laboral / Con información de Insider Pro