Las migraciones masivas del campo a la ciudad y el desempleo juvenil ponen en riesgo en los próximos años la seguridad alimentaria y la estabilidad social en el mundo, alertó ela FAO.

El director de la división de Desarrollo agrícola de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Rob Vos, detalló en una conferencia que el mercado es incapaz de absorber al creciente número de jóvenes en edad laboral.

Para 2050, el número de personas entre 15 y 24 años de edad en busca de empleo aumentará de 1.000 a 1.200 millones, la mayoría de ellos en África subsahariana y el Sudeste Asiático, según un informe sobre la alimentación y la agricultura del futuro.

Los altos niveles de desempleo en las zonas rurales obligarán a muchos a emigrar de las zonas rurales a las ciudades y hacia países más desarrollados, escapando de la pobreza al igual que otras personas afectadas por desastres naturales, conflictos y crisis prolongadas.

"La agricultura puede cumplir un nuevo papel" en ese contexto y "promover oportunidades en las zonas rurales", afirmó Vos, quien matizó que esto solo será posible con un cambio del sistema productivo.

Si se sigue actuando como hasta ahora, la FAO calcula que en 2030 habrá 653 millones de personas desnutridas, mientras que persistirán los problemas de obesidad y sobrepeso, que actualmente padece un tercio de la población global.

La FAO calcula que en 2030 habrá 653 millones de personas desnutridas, mientras que persistirán los problemas de obesidad y sobrepeso

El experto remarcó que las cadenas alimentarias se están volviendo cada vez más largas, ampliando la distancia entre el productor y el consumidor, lo que hace que "la huella del carbono sea mayor y existan dudas sobre la calidad de los alimentos".

El informe repasa 15 tendencias mundiales que están influyendo en la seguridad alimentaria, la pobreza y la sostenibilidad agrícola, entre ellas el aumento de la población mundial, que se situará en cerca de 10.000 millones de personas en 2050 y hará que la demanda de alimentos crezca un 50% respecto a 2013.

También sostiene que el incremento de los rendimientos agrícolas se ha ralentizado (siendo poco más del 1% anual para el maíz, el arroz y el trigo) por factores como la degradación de los recursos naturales, las pestes, las enfermedades o el cambio climático.

En ese sentido, Vos resaltó que "la transición en la dieta ha exacerbado la presión sobre los recursos" debido al aumento del consumo de productos como la carne o los lácteos, cuya producción es más intensiva.

El estudio también plantea desafíos como la necesidad de transformar el sector primario mediante la agroecología, la actividad agroforestal, la agricultura inteligente en función del clima, la de conservación y otros modelos alternativos.

Asimismo, la FAO recomienda adoptar medidas para reducir las desigualdades e integrar a los pobres en los mercados, mejorando y diversificando sus ingresos y generando oportunidades de inversión en las zonas rurales para hacer frente a las causas profundas de la migración.

Actualidad Laboral / Con información de 14ymedio