La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la edad no debe ser una limitante para que las personas ingresen en el mercado laboral, de hecho, insta a los gobiernos a reforzar la participación de los trabajadores mayores de 50 años de edad para evitar este tipo de discriminación a la que denominan edadismo.


En 2011, la OIT abordó el edadismo en un informe donde recomienda establecer condiciones de trabajo decentes y productivas para los trabajadores de edad avanzada que necesitan un empleo remunerado.


“El edadismo laboral es un tipo de discriminación que se produce cuando un individuo es tratado de manera desfavorable al momento de postularse para un empleo. Esta discriminación puede manifestarse de diversas maneras: la negación de oportunidades a pesar de contar con las cualificaciones y la experiencia, o despidos de los empleados mayores incluso cuando tienen un buen rendimiento laboral”, señaló en entrevista para El Diario Erika Duarte, reclutadora en una empresa de alimentos.


Duarte, quien estudió Administración de Empresas, señaló que actualmente en su lugar de trabajo no se aplica el edadismo, sin embargo, en el pasado trabajó en otras empresas privadas donde existían límites de edad para optar a un cargo.


“Los avisos de búsqueda de trabajadores estipulaban que no podían pasar los 40 años de edad, sin tomar en cuenta la experiencia o estudios académicos. Yo debía cumplir con ese filtro debido a que eran las políticas de la empresa así no estuviera de acuerdo. Las razones, a mi juicio, eran un tema personal de los dueños que preferían mano de obra joven”, indicó la reclutadora.


Razones del edadismo laboral


En algunos empleos, los jefes pueden estar expuestos a prejuicios y estereotipos sobre el rendimiento de las personas mayores.


“Se puede pensar que los mayores de 45 o 50 años de edad son menos productivos, menos adaptables a los nuevos cambios tecnológicos o más propensos a enfermarse”, señaló Fernanda Álvarez, líder de Recursos Humanos en una empresa privada de Caracas, para El Diario.


Estas son algunas de las otras razones que mencionó la experta:


– Competencia por puestos de trabajo: algunas empresas pueden preferir contratar a trabajadores más jóvenes que perciban salarios más bajos y tengan menos probabilidades de exigir beneficios como la jubilación o la baja por maternidad.


– Falta de empatía: ciertos empleadores aplican limitantes a las personas de edad avanzada sin tomar en cuenta que es un tipo de discriminación que perjudica a un sector amplio de la sociedad trabajadora.


Además, para Álvarez el edadismo laboral puede provocar desempleo, pobreza, estrés y problemas de salud mental para los afectados, sin contar que se pierden talento y experiencia valiosos que podrían contribuir al desarrollo de la empresa.


Testimonios de afectados


Carlos González es un contador público de 67 años de edad, que con 40 años de experiencia participó recientemente en un proceso de selección de personal en una firma privada.


“Lamentablemente, no fui seleccionado para el puesto y, tras indagar las razones, descubrí que mi edad fue un factor determinante en la decisión final. Me informaron que la empresa buscaba un perfil más joven y dinámico, a pesar de que contaba con la experiencia y estudio que se solicitaban en la vacante”, narró González en entrevista para El Diario.


El contador público venezolano señaló que conoce otros colegas que han vivido este tipo de discriminación.


“Son muchos los trabajadores mayores que se enfrentan a obstáculos y prejuicios a la hora de buscar un empleo, simplemente por su edad”, agregó González.


Coromoto Rodríguez es ama de casa, tiene 56 años de edad, y ante la situación económica que atravesaba su familia decidió buscar un empleo en una tienda de ropa.


“En la vacante no decía nada de la edad, por eso llevé mis papeles para postularme al puesto de vendedora. Cuando la reclutadora me entrevistó directamente me dijo que buscaban personal joven y no podían darme el empleo, me sentí humillada pero lo acepté. Afortunadamente, todavía quedan personas que no discriminan a los adultos mayores y hoy trabajo en otra tienda y soy la mejor en lo que hago desde hace 3 años”, dijo Rodríguez en entrevista para El Diario.


Medidas para combatir el edadismo laboral


Ambas reclutadoras coincidieron en que se necesitan leyes que prohíban la discriminación por edad en el lugar de trabajo.


“Campañas de concientización podrían educar a las personas sobre el edadismo laboral y sus consecuencias, pero eso es trabajo del Estado, y por parte de las empresas los dueños deberían implementar prácticas de contratación y promoción justas que no discriminen a las personas por su edad. Lo ideal sería que todos los trabajadores se sientan valorados y respetados”, agregó la administradora de empresas.


Si una persona está o fue víctima de este tipo de discriminación laboral podría documentar el incidente, presentarlo ante el departmento de Recursos Humanos de la empresa para intentar resolver el problema internamente. Si no logra nada, podría acudir al Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel) para presentar una denuncia.


Actualidad Laboral / Con información de El Diario