Es difícil imaginar cómo va a ser el mundo post pandemia, tanto en términos sociales como comerciales, en estos últimos meses se marcaron cambios abruptos. Pero en toda crisis siempre hay una oportunidad, sobre todo para los negocios que están alojados en un hosting y no tienen en la aglomeración de personas la ganancia. Así es que el eCommerce se impone a la velocidad de la luz y términos como darkstores surgen como aliados para aprovechar los días de gloria de las tiendas online.


¿Qué son?


Se trata de espacios que funcionan como una gran despensa sin público, sin cajas, sin publicidad, con productos organizados por tipo y por mayor demanda para optimizar los tiempos. Así, los empleados pueden armar los pedidos lo más rápido posible.


Además, la ubicación de estas tiendas es clave: zonas de gran densidad demográfica pero no céntricas, para que los alquileres sean más baratos y al mismo tiempo ampliar el alcance. Algo que tiene su equivalente en la gastronomía con las "dark kitchens", cocinas gigantes donde conviven cocineros de diferentes restaurantes que se dedican exclusivamente a la preparación de pedidos online.


Las darkstores, o tiendas oscuras, nacieron a principios de 2010 en Gran Bretaña. Mientras que Tesco fue el pionero de estos almacenes destinados 100% a las ventas online, más tarde se sumaron Salisbury´s, Walmart y otros grandes supermercados, principalmente en Alemania y Francia. Estas tiendas venían creciendo lentamente: en los Estados Unidos se empezaban a expandir, pero la crisis desatada por el coronavirus puso el acelerador y de la mano del crecimiento de las ventas online llegó el de las darkstores.


En los últimos meses, supermercados, apps y multitiendas se interesaron especialmente en este modelo de negocio. No solo las personas empezaron a comprar online, sino que muchas tiendas decidieron cerrar sus comercios físicos para apostar a sus sitios. Además, la demanda, sobre todo en lo referido a alimentos, aumentó y los supermercadistas tuvieron que repensar sus estrategias.


La pandemia aceleró para muchos la motorización de cambios que se preveían para los próximos años. Y si bien este escenario es nuevo, las darkstores se han convertido en un vehículo donde los tiempos de entrega y la experiencia del usuario lograron salir airosas.


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