La mayoría de nosotros despierta por la mañana y deja sonar la alarma un par de veces, solo para darnos cuenta que debemos tomar una ducha de 5 minutos y ponernos ropa para salir corriendo de la casa y no llegar tarde.

No hay necesidad de decirlo, nuestra apariencia de recién salidos de la cama podría no ser la más ideal, pero si hacemos bien nuestro trabajo entonces seguiremos progresando en el mundo laboral, o al menos eso pensamos. De acuerdo a un nuevo estudio, pasar unos minutos extra arreglándonos podría ser la diferencia respecto a cuanto ganamos por nuestro trabajo, sin importar el desempeño.

Un reporte previo descubrió que las personas que son consideradas más atractivas tienen muchas ventajas en la vida, por ejemplo, es más probable que las contraten, asciendan y terminen ganando un sueldo superior.

No obstante, los investigadores de la Universidad de California se preguntaron: ¿cuándo se trata de atracción física y cuidado personal, cual es la diferencia y cómo ambos pueden influir en el salario que se gana?

Los investigadores analizaron datos de 14,600 adultos obtenidos previamente durante el Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adulta y Adolescente de EEUU, el cual seguía a una muestra representativa de personas de la niñez (12-17 años) a la adultez (24-32 años).

Se sentaron para entrevistas, y al final los entrevistadores calificaban si encontraban al participante, nada atractivo, promedio, atractivo o muy atractivo. Además, los entrevistadores calificaban si pensaban que los participantes estaban poco arreglados, promedio o bien arreglados.

Ya en lo adultez, los participantes informaron acerca de su salario anual. En promedio los hombres ganaban $7,000 más que las mujeres. En general, las personas atractivas ganaban 20% más que los personas ‘promedio’. Ahora, cuando los investigadores compararon a personas con el mismo nivel de atracción, los más cuidados de su aspecto personal ganaban más que los menos arreglados.

El equipo de científicos piensa que esto se debe quizás a que los empleadores pueden pensar que al gastar tiempo y dinero en la apariencia, la persona está consciente de las pautas sociales y toma consideración de la forma que los demás le perciben. Esto se traduce en una buena etiqueta social en el lugar de trabajo.

Los resultados, publicados en el diario Research in Social Stratification & Mobility, sugieren que tomarte un tiempo para mejorar tu presencia podría darte una ventaja laboral que quizás desconocías. Así que la próxima vez que pienses dormir cinco minutos más, recuerda lo que esto te puede costar.

Actualidad Laboral / Con información de El Imparcial