19-10-2022

Despertarse, salir de casa corriendo porque llega tarde, tomar un autobús repleto de gente, cambiarlo por un vagón de metro abarrotado, caminar durante diez minutos, sentarse en una silla, hacer una jornada de ocho horas (si no hay que hacer horas extra); levantarse de la silla, caminar diez minutos, coger un vagón de metro abarrotado y cambiarlo por un autobús repleto de gente, volver a casa, acostarse. Repetir al día siguiente, y al siguiente, y al siguiente.


Si le suena este proceso mecánico y le suma el hastío que suele ser acudir a un puesto en el que no se siente reconocido, piensa que no se le valora y considera que es una de las experiencias menos gratificantes y peor recompensadas, puede que esté sufriendo el ‘síndrome del trabajador quemado’, la nueva ‘epidemia’ que asola el mundo.


El número de empleados que sufren esta situación ha aumentado tal y como relatan dos de cada tres empresas, que señalan que también se ha elevado pronunciadamente el número de empleados que padecen lo que se conoce como la «renuncia silenciosa»: ceñirse estrictamente a las funciones del puesto y no tomarse el trabajo demasiado en serio.


Así lo revela el II Observatorio Adecco sobre bienestar emocional y factores psicosociales, en el que se señala que un tercio de las empresas aprecia que el fenómeno de la «renuncia silenciosa» está afectando más a los trabajadores jóvenes que a los seniors.


En cuanto a las posibles causas de la «renuncia silenciosa», casi el 60% de las empresas encuestadas piensa que tiene que ver con la falta de consecución de las expectativas de los trabajadores (condiciones de trabajo, salario, etc.). Asimismo, más de la mitad no la ven muy relacionada con la crisis de salud mental postpandémica, mientras que el 32% considera que sí que lo estaría en algún grado.


Problemas psicológicos, problemas sociales


Seis de cada diez empresas afirman que más de la mitad de sus trabajos tienen un alto componente emocional, pues se trata de ocupaciones en la que hay que tratar con personal fundamentalmente.


Un 12% de ellas reconoce que más de la mitad de sus empleados se han visto afectados por trastornos psicológicos como ansiedad, depresión y estrés postraumático, dos puntos por encima de lo observado en el estudio anterior, realizado en 2021.


En cuanto a los generadores de estrés, el 59% de las empresas cree que éstos se han visto más afectados por la crisis económica y otros factores externos que por las propias condiciones laborales y dos de cada tres los vincula a la carga mental por las tareas a desarrollar.


Casi el 80% de las empresas encuestadas por Adecco asegura que las cuestiones de salud psicológica deberían tener mayor tratamiento en los convenios colectivos. Asimismo, el 92% cree que los poderes públicos deberían dar mayor soporte a empresas y trabajadores en la gestión de la salud mental.


Sobre la digitalización y la flexibilidad en el trabajo, el 43% de las empresas encuestadas aboga por una normativa que busque un equilibrio entre flexibilidad, control del tiempo de trabajo y desconexión/reconexión para un teletrabajo sostenible. Además, el 62% cree que el «tecnoestrés» o la «tecnofatiga» son ya factores de riesgo con impacto en su empresa.


Actualidad Laboral / Con información de The Objective