Los niveles de satisfacción de los empleados son bajos y esto se vincula con diversos factores, como la remuneración y las oportunidades de desarrollo. Sin embargo, parece que los líderes no se percatan de que los trabajadores no están a gusto con su experiencia.


“Muchos de los empleados de hoy están, hasta cierto punto, insatisfechos o descontentos con sus experiencias en el trabajo. Los líderes son en gran parte inconscientes de esto”, señala el Instituto de Investigación de Capgemini. De acuerdo con un informe de la agrupación, sólo el 28% de las personas está satisfecha con su empleo, una proporción mucho más baja que lo reportado antes de la pandemia.


Según la investigación, antes de la emergencia sanitaria por la Covid-19, el 74% de las personas estaba conforme con su experiencia en el trabajo. A diferencia de la satisfacción de los líderes y la percepción de los gerentes sobre cómo se sienten sus colaboradores, la felicidad de los empleados es la que tiene el nivel más bajo con respecto a lo observado previo a la pandemia.


El grado de insatisfacción que experimenta la fuerza laboral en la actualidad es multifactorial, pero hay al menos cuatro grandes elementos que inciden en este panorama:




  • Desarrollo de carrera y habilidades

  • Relación con líderes

  • Remuneración y reconocimiento

  • Disponibilidad de tecnología


Además de esto, los colaboradores no tienen claridad en cómo su esfuerzo contribuye a los objetivos de negocio, consideran que les falta autonomía y no están conforme con las cargas de trabajo. Para ponerlo más en perspectiva, sólo 28% de los empleados opina que su horario le permite conciliar su actividad laboral con su vida personal y únicamente un 29% asegura que sus cargas laborales son manejables.


Todas estas dimensiones “se correlacionan con los niveles actuales de satisfacción de los empleados”, puntualiza el Instituto. “A medida que las necesidades y los deseos de los empleados cambian, y cambian con el tiempo y su viaje en la vida, la experiencia de las personas debe estar bajo revisión continua. Los procesos y las formas de trabajo deben evaluarse constantemente y actualizarse para que coincidan con las percepciones, sentimientos y conceptos de bienestar”.


La investigación también muestra una brecha entre la percepción de los empleados y el liderazgo sobre la experiencia en el espacio de trabajo. Mientras sólo un 28% de los colaboradores se siente satisfecho con su empleo, el 80% de los gerentes piensa que su gente está a gusto.


“Vemos que en muchas organizaciones los empleados están insatisfechos en múltiples dimensiones. Sin embargo, los líderes desconocen en gran medida que éste es el caso. Teniendo en cuenta esta brecha en el contexto de la dinámica empresarial actual, está claro que las organizaciones deben priorizar urgentemente la experiencia de las personas para seguir siendo competitivas”, refiere el informe.


Esta desconexión entre la percepción de los líderes y la realidad de los colaboradores, se apunta en el reporte, demanda que los jefes permitan que sus empleados expresen sus sentimientos en un ambiente libre de repercusiones.


¿Cómo mejorar los niveles de satisfacción?


Las experiencias positivas en el trabajo, indica el Instituto de Investigación de Capgemini, tienen un buen impacto en los resultados del negocio. En este sentido, las empresas deben considerar en sus estrategias de talento la mejora constante de la experiencia de sus empleados.




  • Para hacer frente a este desafío, la institución presenta las siguientes 10 recomendaciones:

  • Desarrollar una estrategia centrada en las personas con experiencias inclusivas

  • Asegurarse que los empleados se sientan escuchados y considerados

  • Ofrecer un equilibrio entre la compensación económica y la no monetaria

  • Fomentar una cultura de bienestar emocional

  • Promover el aprendizaje continuo

  • Garantizar un buen onboarding

  • Comprometerse a vincular los roles con los resultados del negocio

  • Capacitar a los líderes para ser empáticos y con escucha activa

  • Usar la tecnología para proporcionar herramientas de trabajo adecuadas

  • Aprovechar la tecnología para fomentar la colaboración


“Si bien no existe una receta infalible para optimizar la experiencia de las personas, cada uno de los elementos de nuestras recomendaciones debe abordarse sistemáticamente y adaptarse al modelo de negocio de la empresa, al mercado objetivo y al grupo de talento. Lo promesa del empleador debe traducirse en una fluida y relevante experiencia para todos los empleados, incluidos los permanentes y eventuales, y extenderse a los de primera línea, industriales y trabajadores del conocimiento”, puntualiza el Instituto.


Actualidad Laboral / Con información de El Economista