El mundo del trabajo enfrenta turbulencias después de una pandemia que evidenció la necesidad de adaptarse rápidamente a los cambios, cuidar la salud de las personas, desarrollar nuevas habilidades y escuchar a los colaboradores. De acuerdo con el estudio sobre Tendencias Globales de Talento 2022 de Mercer, ocho de cada 10 directivos opina que las prioridades de los colaboradores y de las empresas nunca han estado tan interrelacionadas como ahora.


Ante el riesgo de agotamiento o burnout de los trabajadores, el informe de la firma destaca la necesidad de crear organizaciones más abiertas y que ofrezcan la oportunidad a sus colaboradores de relacionarse con ellas.


“El hecho de escuchar atentamente a sus diferentes interlocutores; utilizar datos para identificar patrones comunes y orientar las acciones, y manifestarse acerca de los temas más importantes, ayudará a los empleados que tienen el privilegio de elegir a decidir en qué organizaciones desean invertir su tiempo”, resalta Mercer en su estudio.


En un entorno donde solo uno de cada tres ejecutivos de Recursos Humanos prioriza los temas de sostenibilidad en el centro de la transformación, pero 98% de los trabajadores espera que sus empresas adopten un programa de este corte que equilibre las utilidades con aspectos sociales, de diversidad o de medio ambiente, la construcción de organizaciones empáticas es un asunto de competitividad.


“Las compañías que no escuchan a sus empleados y demás grupos de interés, y que no adaptan su diseño constantemente, perderán la capacidad de recaudar capital, atraer y retener talento, y seguir siendo relevantes”, subraya Ilya Bonic, presidente de la práctica de Career y director de Estrategia de Mercer.


El informe de la firma identifica cinco tendencias de capital humano en 2002, que serán cruciales para transformar las empresas en negocios empáticos. Estas son:


Adaptación al cambio


Las organizaciones necesitan establecer las prioridades y adoptar un nuevo modelo operativo de trabajo que sea flexible, que permita conectar a las personas con su trabajo de una manera más fácil e ininterrumpida y que reevalúe la experiencia del talento. El desafío que tienen las empresas es adoptar un modelo operativo donde los trabajadores puedan tomar decisiones basadas en los valores de la marca.


Las empresas que cumplen con sus valores fundamentales, a través del propósito de la compañía, las normas de trabajo y las estrategias de inversión, podrán relacionarse con sus grupos de interés de manera más adecuada y se encontrarán en mejores condiciones para obtener resultados de negocio.


Refuerzo a los esquemas de colaboración


Al menos siete de cada 10 ejecutivos de Recursos Humanos prevé que este año la rotación de personal será más elevada de lo normal, sobre todo entre trabajadores jóvenes y digitales. Frente a este panorama, la colaboración es importante en el sentido de reevaluar la relación entre empresa y empleado.


“Las organizaciones empáticas reconocen el valor de ‘colaborar’ en lugar de ‘liderar’ y lo llevan a la práctica transformando sus estrategias de regreso al trabajo en modelos sostenibles basados en el futuro del trabajo”, indica el estudio.


Mayor énfasis en el bienestar


La pandemia evidenció la desigualdad en acceso a servicios de salud, paradójicamente las brechas quedaron más expuestas en un contexto donde incrementaron los riesgos para la salud física y mental.


En ese sentido, una parte de la competitividad de las empresas dependerá de la capacidad de percibir los recursos para el bienestar de las personas como una inversión y no un gasto, una asignatura pendiente si tomamos en cuenta que solo 27% de los ejecutivos considera que las inversiones en salud han entregado un retorno medible.


Desarrollo de nuevas habilidades


Mientras una cara de la moneda es que la pandemia aceleró la digitalización y automatización de las empresas, la otra realidad es que al mismo tiempo se acentuó la necesidad de desarrollar nuevas competencias en el talento para mantener sus condiciones de empleabilidad en el futuro del trabajo.


Pero el reto va más allá de sólo capacitar a los empleados, el desafío es desarrollar habilidades en los colaboradores alineadas con las estrategias del negocio. En ese tenor, los modelos basados en competencias permiten a las compañías utilizar el talento de forma más flexible y aprovechar pools de talento más amplios y diversos, lo cual ya es una prioridad para una de cada tres empresas.


Estrategias para detonar la motivación


En la medición de este año, la proporción de trabajadores que se sienten motivados disminuyó de 74 %a 63% en comparación con 2019, su nivel más bajo en los siete años que se ha realizado el estudio. Los motivadores del talento están cambiando y hay que prestar atención a eso, 53% de los empleados encuestados espera en su organización un mayor equilibrio, con más tiempo para la familia, los hobbies, la salud y el aprendizaje.


A medida que las empresas avancen en sus procesos de transformación será fundamental reconsiderar la experiencia de los colaboradores con la vista puesta en la energía, ya que a nivel global 65% de los ejecutivos considera que tras la automatización de los procesos de Recursos Humanos se ha perdido el valioso contacto entre este departamento y el negocio.


Actualidad Laboral / Con información de La República